POR LA LIBRE

Entre adelantados
Por Edelmira Cerecedo García
El llamado del gobernador Américo Villarreal Anaya fue puntual: unidad, disciplina y cero agendas personales adelantadas.
Morena no llegó para repetir las prácticas que tanto se criticaron, donde el cargo era plataforma y no responsabilidad.
El mensaje no admite interpretaciones cómodas. Gobernar exige enfoque en el presente, no en la siguiente boleta.
Cuando alguien empieza a comportarse más como candidato que como autoridad en funciones, algo se está desviando.
El movimiento marca los tiempos. No las ansiedades.
Y como lo ha reiterado la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, el compromiso se demuestra en territorio, gestionando, resolviendo, caminando con la gente. No operando estructuras con miras personales ni construyendo escenarios anticipados.
Si el proyecto es colectivo, entonces que se refleje en la conducta pública.
Menos cálculo electoral.
Más trabajo institucional.
Menos presión interna.
Más resultados tangibles.
Porque cuando el discurso habla de unidad, pero las acciones revelan preocupación por la reelección, el mensaje es evidente: hay quienes escucharon… y hay quienes sólo oyeron.
UAT
En tiempos donde la seguridad dejó de ser un lujo para convertirse en exigencia básica, la Universidad Autónoma de Tamaulipas da un paso en la dirección correcta.
La apuesta del rector Dámaso Anaya Alvarado por mejorar infraestructura, alumbrado y fortalecer la Protección Universitaria no es menor: habla de entender que la calidad académica también depende del entorno.
Un nuevo estacionamiento puede parecer obra sencilla, pero resuelve una necesidad real. Mejor iluminación y protocolos contra la violencia de género no son accesorios administrativos; son señales de que la institución asume su responsabilidad social.
La universidad no solo forma profesionistas. Forma ciudadanía.
Y para ello, primero debe garantizar algo básico: seguridad, dignidad y confianza.
EL PAN DA SEÑALES
Por fin algo se mueve en el PAN estatal. La renovación ya no es opción, es necesidad urgente.
Después de meses de silencio y desgaste, el partido parece entender que sin autocrítica no hay reconstrucción.
No basta cambiar nombres; toca redefinir rumbo, liderazgo y conexión con la ciudadanía.
La pregunta no es quién llega.
La pregunta es si realmente aprendieron la lección…..Se los dejo de Tarea.



