POR LA LIBRE

Antiguo Morelos: Tamaulipas corazón en cada acto
Por Edelmira Cerecedo García
Hay eventos que se cubren con libreta en mano y otros que simplemente se sienten.
La Brigada Transformando Familias en Antiguo Morelos fue una de esas jornadas donde la política dejó de ser discurso para convertirse en cercanía. Ahí estaban el gobernador Américo Villarreal Anaya y la presidenta del Sistema DIF Tamaulipas, María de Villarreal, recorriendo espacios, saludando rostros conocidos y encontrando a hombres y mujeres que todos los días sostienen el desarrollo de sus comunidades.
“Son el corazón de Tamaulipas”, expresó el gobernador al reconocer el trabajo de quienes desde sus trincheras construyen un estado más fuerte y más justo.
Y la frase encontró eco inmediato entre la gente.
Había sonrisas sinceras, abrazos espontáneos y el reconocimiento mutuo de quienes se han encontrado muchas veces en el camino. La comunidad brindó respaldo y cobijo a sus autoridades, mientras María de Villarreal correspondía con la sencillez y calidez humana que la han distinguido a lo largo de su labor social.
Por momentos parecía más una reunión entre amigos que un evento oficial.
Ahí está quizá la esencia de estas brigadas: acercar al gobierno con la gente y recordar que detrás de cada programa existen historias, necesidades y esperanzas que merecen ser escuchadas.
Antiguo Morelos fue testigo de una jornada donde la sensibilidad tuvo más peso que el protocolo y donde la política mostró su rostro más humano.
El Mante: una noche de copas, excesos y una pregunta incómoda
Pero mientras en Antiguo Morelos se hablaba de cercanía y respeto, en El Mante comenzó a circular una historia que provoca exactamente la reflexión contraria.
Porque una cosa es la responsabilidad del servicio público y otra muy distinta la soberbia que algunas personas adquieren cuando sienten que el poder les presta una sombra protectora.
La madrugada del sábado para amanecer domingo, según versiones de personas presentes, la directora de Relaciones Públicas del Ayuntamiento convivía en una reunión social acompañada por elementos de seguridad asignados a la alcaldesa.
Todo transcurría dentro de la normalidad hasta que ocurrió un accidente tan común como cualquier otro en un ambiente festivo: una mujer derramó cerveza de manera involuntaria sobre la funcionaria.
Lo que debió terminar en una disculpa y un momento incómodo terminó convirtiéndose en un episodio que hoy sigue generando comentarios.
Los elementos de seguridad reaccionaron de manera agresiva contra la mujer involucrada, protagonizando una conducta que dista mucho de la función para la que fueron asignados.
Porque vale la pena recordarlo: los guardaespaldas están para proteger, no para intimidar.
Están para prevenir riesgos, no para amedrentar ciudadanos.
Y mucho menos para actuar como si acompañaran a personajes intocables.
La pregunta resulta inevitable: ¿quién les hizo creer que un accidente ameritaba una demostración de fuerza?
En una ciudad como El Mante, donde la gente se conoce y donde los hechos difícilmente permanecen ocultos, este tipo de actitudes terminan exhibiendo algo más profundo que un simple exceso.
Exhiben una preocupante cultura de prepotencia.
Una forma equivocada de entender el servicio público.
Una confusión peligrosa entre autoridad y privilegio.
Porque cuando quienes rodean a los funcionarios creen que pueden actuar por encima de los ciudadanos, el problema deja de ser individual y se convierte en un mensaje político.
Y los mensajes importan.
Más aún en tiempos donde la sociedad exige funcionarios cercanos, sensibles y respetuosos.
Los cargos pasan.
Las responsabilidades terminan.
Pero la memoria de la gente suele ser mucho más permanente que cualquier nombramiento.
Y en El Mante, donde todo se sabe, hay episodios que difícilmente se olvidan….se los dejo de tarea.
UAT apuesta por el liderazgo femenino.
La Universidad Autónoma de Tamaulipas continúa fortaleciendo su compromiso con el desarrollo de las mujeres al impulsar el taller “Motivación y Liderazgo para Mujeres” en Tampico. Esta iniciativa no solo brinda herramientas para el crecimiento personal y profesional, sino que también fomenta el emprendimiento, la confianza y la participación activa de las mujeres en distintos ámbitos.
La colaboración entre la UAT y el Gobierno Municipal de Tampico demuestra que cuando las instituciones suman esfuerzos, se generan oportunidades reales para el empoderamiento femenino y la construcción de una sociedad más participativa e incluyente.



