POR LA LIBRE

Todos en un mismo tablero
Por Edelmira Cerecedo García.
Morena: el club donde todos se sienten elegidos… hasta que les contestan el teléfono
Hay algo que resulta fascinante en la política tamaulipeca: hay más candidatos que candidaturas. Es un fenómeno digno de estudio científico.
Todos traen encuesta, todos traen operador, todos traen “la bendición”, todos tienen una fotografía con alguien importante y, por supuesto, todos aseguran que “ya está decidido”. Lo curioso es que el único que no se ha enterado de esa decisión… es Morena.
Mientras los suspirantes se pelean por demostrar quién es el favorito, el partido hace exactamente lo que sabe hacer: administrar tiempos. Morena no anda buscando candidato; anda evitando que el ruido interno termine convirtiéndose en un problema para la presidenta Claudia Sheinbaum. Esa es hoy su verdadera prioridad.
Los aspirantes se desesperan. Se tropiezan solos. Se ponen trampas entre ellos. Filtran versiones. Inventan acuerdos. Se abrazan hoy y mañana se desconocen. Parecen aquellos pastores siguiendo la estrella, convencidos de que el niño ya nació… cuando todavía ni siquiera han decidido dónde estará el pesebre.
Y mientras tanto la oposición… viendo el espectáculo con palomitas.
Creen que el desgaste de Morena les hará el trabajo. Creen que el hartazgo social basta para ganar elecciones. No entendieron nada.
Las elecciones ya no se ganan solamente con simpatía. Se ganan con estructura, dinero, movilización, operación territorial y capacidad electoral. Y en Tamaulipas, guste o no, esa maquinaria hoy sigue teniendo dueño.
Movimiento Ciudadano parecía la apuesta distinta. El famoso color naranja podía convertirse en ese aire fresco que muchos buscaban para el siguiente sexenio.
Pero apareció Gustavo Cárdenas;
Político experimentado, inteligente, buen negociador y excelente para sobrevivir políticamente. También carga una historia que en Tamaulipas nadie desconoce. Su nombre despierta recuerdos, conversaciones de café y capítulos que siguen vivos en la memoria colectiva.
Eso sí… si logra conectar su experiencia con una nueva generación, podría terminar desplazando al PAN y mandar al PRI al museo de historia política. El Verde, mientras tanto, sigue haciendo berrinches calculados esperando negociar donde realmente importa.
Porque al final la realidad sigue siendo una.
Las candidaturas de Morena no se deciden en cafés, ni en redes sociales, ni por una fotografía al lado del gobernador.
Y por favor…
Dejen de creer que una selfie convierte a alguien en candidato.
Fotos tiene hasta quien le acomoda los carros en un estacionamiento… y ninguno ha llegado todavía a Palacio…… se lo dejó de tarea.
Menos hablar .. .y más resultados…TAMAULIPAS.
Mientras otros siguen contando aspirantes, el Gobierno de Tamaulipas decidió contar algo mucho más importante: personas que dejaron la pobreza extrema.
Y ahí sí hay números.
Reducir la pobreza multidimensional a la mitad y seguir fortaleciendo programas sociales no es un tema menor. Se podrá debatir cualquier estrategia política, pero cuando los indicadores comienzan a moverse, el debate deja de ser ideológico y se convierte en evidencia.
Américo Villarreal entiende que la política social no puede quedarse en repartir apoyos; debe construir condiciones para que esos apoyos algún día ya no sean necesarios.
Ese sigue siendo el reto.
Porque gobernar no consiste en inaugurar eventos todos los días, sino en lograr que cada vez menos familias necesiten que el gobierno les tienda la mano.
Si esa ruta continúa, los números terminarán hablando mucho más fuerte que cualquier discurso.
En la UAT la vaca dejó de viajar… ahora viaja la marca. ¡Y eso sí da carne para presumir!
Mientras algunos siguen peleándose por candidaturas que ni existen, en la UAT decidieron hacer algo mucho más revolucionario.
Pensar.Sí, pensar. Imagínese semejante atrevimiento.
Durante décadas Tamaulipas exportó ganado en pie. Es decir, mandábamos la vaca para que otros hicieran el negocio grande,
Ahora la apuesta es distinta.
Que el valor agregado se quede aquí
Que la carne salga con sello tamaulipeco
Que exista una marca propia.
Y ahí aparece la Universidad Autónoma de Tamaulipas haciendo exactamente lo que una universidad pública debe hacer: dejar de ser espectadora y convertirse en motor del desarrollo económico.
Dámaso Anaya entendió algo muy sencillo.
La investigación guardada en un archivero no sirve para nada.
La ciencia tiene que producir empleos;
Los laboratorios deben generar riqueza,
Y los estudiantes necesitan aprender resolviendo problemas reales, no solamente aprobando exámenes.
El proyecto Carne Tam puede parecer solamente ganadería.No lo es.Es economía.Es innovación.
Es universidad aplicada.
Es dejar de vender materia prima para comenzar a vender inteligencia.Y cuando una universidad logra eso… deja de entregar únicamente títulos profesionales.Empieza a fabricar futuro.


