
Niños, adolescentes y adultos recibieron aparatos auditivos gratuitos en Reynosa; la campaña busca mejorar su audición, comunicación y calidad de vida mediante una alianza entre gobierno, clubes y fundaciones
Reynosa, Tamaulipas.- Más de 200 personas en Reynosa enfrentaban una barrera que pocas veces ocupa los titulares: no escuchar bien también puede significar dificultades para comunicarse, aprender, trabajar y relacionarse.
Ahora, niños, niñas, adolescentes y adultos recibieron aparatos auditivos gratuitos como parte de una campaña impulsada por el Gobierno Municipal de Reynosa, a través del Sistema DIF, en alianza con el Club Rotario Reynosa, Fundación Oigamos Juntos y Fundación Starkey.
La entrega busca que los beneficiarios puedan mejorar su capacidad auditiva y, con ello, sus posibilidades de comunicación y participación en la vida cotidiana.
El problema que no siempre se ve
A diferencia de otras necesidades de salud, los problemas auditivos pueden pasar desapercibidos durante años. En el caso de niñas y niños, una dificultad para escuchar puede repercutir directamente en su comunicación y aprendizaje.
Por ello, la entrega de aparatos auditivos gratuitos en Reynosa representa una intervención que va más allá de proporcionar un dispositivo: busca reducir una barrera que afecta la vida diaria de las personas.
La campaña reunió al Gobierno Municipal, DIF Reynosa, Club Rotario Reynosa, Fundación Oigamos Juntos y Fundación Starkey.
Durante el evento, el secretario del Ayuntamiento y representante del alcalde Carlos Peña Ortiz, Antonio Joaquín de León Villarreal, destacó que la colaboración entre gobierno y sociedad permite concretar este tipo de acciones.
Una alianza para atender la discapacidad auditiva
El director general de Starkey México, Alejandro Valdez León, reconoció la participación del Gobierno de Reynosa, el Voluntariado DIF, el Club Rotario Reynosa y Fundación Oigamos Juntos.
En el acto también participaron representantes del DIF Reynosa, integrantes del Cabildo y autoridades del Club Rotario.
Entre los beneficiarios estuvo el menor David Isaí Diego Albores, quien representó a las familias que recibieron estos dispositivos.
¿Qué cambia para los beneficiarios?
Un aparato auditivo puede facilitar que una persona perciba mejor los sonidos y participe con mayor facilidad en conversaciones y actividades cotidianas.
Pero el verdadero impacto de este tipo de programas se mide más allá de la entrega: en lo que ocurre después, cuando un niño puede escuchar mejor en el aula, cuando una persona puede conversar con su familia o cuando un adulto recupera mayor autonomía en sus actividades diarias.
La campaña en Reynosa coloca así sobre la mesa un tema que suele permanecer en segundo plano: la salud auditiva también es una cuestión de inclusión y calidad de vida.



