Facultad de Derecho de la UAT apuesta por IA y acreditaciones
Por Daisy Verónica Herrera Medrano

La Facultad de Derecho y Ciencias Sociales Victoria supera los 2,400 estudiantes y prepara una nueva etapa con inteligencia artificial, biblioteca tecnológica y vinculación con el Poder Judicial y la Fiscalía
Ciudad Victoria, Tamaulipas.– La Facultad de Derecho y Ciencias Sociales Victoria de la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT) prepara una transformación que va más allá de remodelar aulas: busca incorporar inteligencia artificial, tecnología de alta velocidad y formación práctica para responder a un mercado laboral que exige nuevos perfiles profesionales.
La institución, que actualmente supera los 2,400 estudiantes, proyecta una nueva etapa bajo la dirección de Edy Izaguirre Treviño, quien continuará al frente del plantel durante un nuevo periodo.
El reto ya no es solamente aumentar la matrícula. La apuesta ahora es elevar la calidad académica y conseguir que las cuatro carreras avancen hacia acreditaciones internacionales.
La inteligencia artificial llega a la Facultad de Derecho
Uno de los proyectos centrales será la modernización de la biblioteca, que contempla tecnología de punta, conectividad de alta velocidad, herramientas de inteligencia artificial y cubículos destinados al estudio y la investigación.
El cambio responde también a las exigencias de los organismos evaluadores externos para obtener acreditaciones internacionales.
La pregunta que plantea esta transformación es inevitable: ¿puede seguir enseñándose Derecho con las mismas herramientas mientras la inteligencia artificial está cambiando la forma de investigar, analizar información y ejercer una profesión?
La FDCSV busca responder con infraestructura y un modelo educativo que combine conocimiento teórico con experiencia práctica.
Más de 31 acciones cambiaron el plantel
Durante el primer periodo de Izaguirre Treviño se realizaron más de 31 acciones para mejorar las instalaciones y los servicios universitarios.
Entre ellas se encuentran la climatización de aulas, instalación de proyectores, renovación de mobiliario, construcción de la primera etapa del edificio destinado a la Licenciatura en Negocios y habilitación de dos nuevas aulas para posgrado.
También fueron intervenidos el auditorio, la cafetería y diferentes áreas de convivencia.
El plantel incorporó además espacios de estudio al aire libre con conectividad, laboratorios para las cuatro carreras y una nueva imagen para su fachada principal.
Los cambios incluyeron murales artísticos y la instalación de la escultura del Búho, elemento que busca reforzar la identidad universitaria.
La matrícula supera los 2,400 estudiantes
La transformación también se refleja en el crecimiento de la comunidad estudiantil.
Para el periodo 2026-3, la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales Victoria alcanzó una matrícula superior a los 2,400 estudiantes, cifra que representa un incremento respecto al periodo anterior.
El crecimiento coloca a la institución ante otro desafío: mantener la calidad académica mientras aumenta el número de jóvenes que buscan formarse en sus aulas.
Por ello, la nueva etapa plantea consolidar infraestructura, tecnología y programas académicos.
Del salón de clases al Poder Judicial y la Fiscalía
Otro de los cambios proyectados consiste en fortalecer el modelo teórico-práctico.
La intención es que los estudiantes tengan mayor contacto con instituciones donde eventualmente podrían desarrollar su actividad profesional, entre ellas el Poder Judicial, la Fiscalía, dependencias estatales, medios de comunicación, empresas y el sector turístico.
El objetivo es reducir la distancia entre lo que el alumno aprende en el aula y las condiciones que encontrará al incorporarse al mercado laboral.
La formación jurídica, en este modelo, deja de limitarse a libros, códigos y clases para incorporar experiencias vinculadas con problemas reales.
UAT y UNAM preparan publicación jurídica
La nueva etapa también contempla proyectos de investigación.
Entre ellos destaca la preparación de una obra en coedición con el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, además del proceso para buscar la acreditación internacional de las cuatro carreras de la facultad.
La estrategia coloca tres temas en el centro de la agenda: tecnología, investigación y vinculación profesional.
La FDCSV enfrenta así un desafío que trasciende sus instalaciones: formar abogados y profesionistas capaces de competir en un entorno donde la tecnología, la inteligencia artificial y las nuevas exigencias laborales están modificando incluso las profesiones tradicionalmente más apegadas a los métodos convencionales.
La transformación de la Facultad de Derecho UAT apenas entra en una nueva etapa. El verdadero reto será demostrar que la modernización de sus espacios también se traduce en mejores oportunidades de formación para sus estudiantes.



