ASF abre revisión histórica a contratos del sistema electoral; Tamaulipas entra en el alcance
Por Josué Escamilla

La auditoría abarcará adquisiciones del INE, el extinto IFE y los 32 organismos electorales estatales entre 2000 y 2025. La revisión buscará detectar concentración de proveedores, patrones de contratación y posibles irregularidades en el uso de recursos públicos.
Ciudad Victoria, Tamaulipas.- Los contratos y adquisiciones del sistema electoral mexicano durante los últimos 25 años quedarán bajo revisión de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), en un ejercicio que incluye al Instituto Electoral de Tamaulipas (IETAM) y a los 31 organismos públicos locales del país.
La fiscalización comprende el periodo 2000-2025 e involucra las operaciones del Instituto Federal Electoral (IFE), el actual Instituto Nacional Electoral (INE) y los Organismos Públicos Locales Electorales (OPLE).
El propósito es reconstruir el comportamiento de las compras y contrataciones, identificar posibles concentraciones de proveedores y detectar patrones que pudieran revelar prácticas irregulares en el manejo del dinero público.
De acuerdo con el anuncio de la ASF, los trabajos avanzan por tres vías. La primera contempla investigaciones de oficio sobre contrataciones realizadas por las autoridades electorales federales y estatales.
La segunda consiste en un análisis histórico de las adquisiciones durante un cuarto de siglo. Con ello se busca identificar empresas que hayan acumulado contratos de manera recurrente, comparar los mecanismos de adjudicación y examinar posibles vínculos entre proveedores y organismos electorales.
La tercera línea contempla una auditoría integral al INE y la revisión del gasto federalizado ejercido por los institutos electorales locales.
El alcance de esta revisión coloca al IETAM dentro del universo de instituciones cuyos procedimientos de contratación serán examinados, aunque la ASF no ha señalado que el organismo tamaulipeco tenga irregularidades acreditadas.
El anuncio se produce después de que la presidenta Claudia Sheinbaum solicitara transparentar los contratos electorales y en medio de cuestionamientos sobre adquisiciones millonarias en el ámbito nacional. Sin embargo, la auditoría no se limita a los casos recientes, sino que pretende revisar el comportamiento de las contrataciones desde el año 2000.
La ASF tampoco identificó hasta ahora a los organismos, empresas o funcionarios que pudieran estar relacionados con las anomalías históricas mencionadas en su comunicado, ni precisó montos presuntamente comprometidos.
Los resultados deberán establecer si existieron irregularidades, cuáles fueron sus alcances y, en caso de encontrar elementos suficientes, determinar las responsabilidades correspondientes.
La revisión abre así un examen de largo alcance sobre el uso de recursos destinados a organizar elecciones en México, con la posibilidad de conocer cómo se contrataron bienes y servicios durante distintas etapas del sistema electoral.



