EN VISTO

Adiós a las Aviadurías Legislativas
Por Dora de la Cruz
En tres semanas, estará lista la propuesta de la reforma electoral, cuyo solo anuncio ha generado debate y tiene a la oposición molesta, ante el recorte financiero que enfrentarán los partidos políticos, así como la posible eliminación o reducción de las representaciones plurinominales.
La propuesta contendrá un paquete de reformas, para reconfigurar el sistema electoral mexicano, uno de los más costosos de Latinoamérica y en el que cada elección, representa miles de millones de pesos que se destinan a estructuras, partidos y burocracia, lo que obliga al sistema político mexicano a aplicar un reducción responsable. En el tema de financiamiento a partidos políticos, se habla de una propuesta de recorte al financiamiento público y limitar los recursos ordinarios y de campaña que se les paga como subsidio público.
Estas reducciones tienen a la oposición con el grito en el cielo, porque hoy que ya no están en el poder, se reparten el pastel del financiamiento electoral entre los líderes partidistas; por eso la resistencia a cualquier tipo de recorte que les afecte en su bolsillo y privilegios.
Pero la mayor pelea de la oposición, es sin duda por la eliminación o reducción de las posiciones plurinominales; ya veremos su forma de “defender” en las plenarias legislativas, esas cuotas de poder que no se votan, se regalan y que van a parar entre sus cuates y familiares, clientes y mecenas, mientras el pueblo queda al margen de esa representación, ya considerada como las “aviadurías” legislativas.
Lo que viene en las discusiones al interior de las cámaras, es que las plenarias se convertirán en un espacio de confrontación, un ring de pelea, ante la resistencia de la oposición por rechazar todo lo que llegue desde el poder ejecutivo federal.
Pero además, no todo está planchado; sacar la reforma electoral, dependerá además de las alianzas que necesita Morena en las cámaras legislativas, que aún no se han concretado con las bancadas del Partido del Trabajo y el Partido Verde; veremos la capacidad de negociación y liderazgo de los coordinadores.
La aprobación de la reforma electoral, no se limita a la obtención de los votos necesarios; se necesita convencer en los consensos con los aliados y aliadas, así como en el diálogo con la oposición; hay temas que no estarán bajo negociación con los del PRIAN, como es el financiamiento y la reducción de las plurinominales, lo que más “les pega”.
Pero lo cierto es que resulta más que necesario bajar el gasto electoral, una exigencia social, pero sin dejar en “entredicho” la autonomía y confiabilidad del sistema electoral, porque reducir recursos no debe poner en riesgo la independencia del árbitro electoral, y la certeza de que cada voto cuenta y se respeta.
Si en el derroche no se cumplió la justificación de la honestidad, la transparencia, la independencia y la libertad, dentro del sistema electoral mexicano, el nuevo reto es que en la austeridad republicana, los más altos valores de la democracia se hagan efectivos, liberando al pueblo de la carga de partidos y caciques.



