
La Sala Colegiada Penal pasó de acumular cerca de 190 expedientes durante años a resolver asuntos en un máximo de seis semanas, mientras los juzgados penales volvieron a programar audiencias dentro de los plazos legales.
Ciudad Victoria, Tamaulipas. – Expedientes que permanecían pendientes durante tres o cuatro años ahora se resuelven en semanas. Ese es el cambio que reportó el magistrado Ignacio García Zúñiga tras asegurar que la Sala Colegiada Penal del Poder Judicial de Tamaulipas logró terminar con un rezago que se arrastraba desde hacía casi una década.
Al asumir funciones junto con los magistrados Griselda Marisol Vázquez García y Óscar Alberto Larrazolo, encontraron entre 185 y 197 asuntos sin resolución, una carga de trabajo que, según García Zúñiga, se había mantenido prácticamente estancada durante ocho o nueve años.
El magistrado atribuyó el atraso a una combinación de falta de personal, distribución inadecuada de tareas y problemas de organización en los equipos jurídicos de apoyo.
Ante ese escenario, explicó que se revisó el funcionamiento interno, se ajustaron responsabilidades y se aplicaron nuevas medidas conforme identificaron áreas que requerían correcciones. El objetivo fue mejorar la productividad y evitar que los expedientes continuaran acumulándose.
De acuerdo con García Zúñiga, el rezago quedó eliminado hace aproximadamente un mes. Los asuntos que antes podían tardar varios años en resolverse ahora se atienden en un periodo de entre uno y mes y medio.
La reorganización también alcanzó a los juzgados del sistema penal acusatorio. El magistrado señaló que algunas audiencias, que debían programarse en un plazo legal de 15 días, llegaban a realizarse hasta tres meses después.
Con el respaldo de la presidencia del Poder Judicial y de la coordinación del sistema penal acusatorio, se modificaron los procesos internos para recuperar el cumplimiento de los tiempos establecidos por la ley.
García Zúñiga afirmó que actualmente las audiencias se programan dentro de los plazos legales y que no existen resoluciones pendientes fuera de término.
El magistrado destacó que los resultados se alcanzaron a poco más de un año de asumir el cargo y los relacionó con la reorganización del trabajo, la redistribución de funciones y el establecimiento de plazos más estrictos para atender los asuntos penales.



