Columnas

POR LA LIBRE

El Mante arde…

Por Edelmira Cerecedo García.

En El Mante no hay confusión: hay enojo.

Y cuando el enojo se mezcla con la sensación de abandono, la política deja de ser narrativa se vuelve juicio popular.

La crisis por las tandas de agua no estalló por falta del líquido, sino por falta de liderazgo. El error no fue técnico, fue político. Esperaron demasiado para “exhibir” las malas administraciones pasadas de la COMAPA y, mientras tanto, dejaron que el problema le reventara en la cara a la gente. En política, mi vida, el que espera tiempos… pierde el control.

El hoy flamante tesorero municipal, Rigoberto Rodríguez Rangel, sabe perfectamente de qué está hecho ese lodazal. Fue gerente de la COMAPA y carga con recuerdos que en El Mante no se olvidan: aquel cheque rebotado por más de dos millones de pesos por adeudos en el uso de canales sigue siendo un símbolo incómodo de que cuando se trata de agua, siempre hay historia… y siempre hay responsables.

Y no, no es un plan para vender tinacos. No lo es. El municipio tiene recursos para bajar apoyos a costos accesibles. No es regalo, no es negocio: es intervención. Pero el problema no está en el tinaco, está en la narrativa fallida y la ausencia de carácter. El gobierno no está obligado a mantener, pero sí a dar la cara, explicar, actuar y resolver.

Hoy MORENA en El Mante no está contra las cuerdas por la oposición, sino por sí mismo. El desgaste no viene de enfrente; viene del día a día, del mal manejo, de la soberbia del “igual ganamos”. Hace dos años se decía: quien sea gana. La oposición se lo creyó… y desapareció. Apostaron al voto de castigo, pero el voto de castigo necesita a alguien que lo encarne, y no hay líder que levante la mano.
El Mante está enardecido.

No quiere políticos de pose, ni discursos tibios, ni serenidad mal entendida. Quiere acción. Quiere a alguien que diga: si no hay, se compra; si no alcanza, se gestiona; si no se puede hoy, se provoca mañana. La gente no quiere gobernantes, quiere liderazgo, y ahí es donde todo se descompone.

Mientras tanto, en Tamaulipas… sí hay rumbo

El contraste es brutal.

A nivel estatal, las finanzas caminan con estabilidad. Los indicadores económicos son favorables, hay crecimiento, inversión y empleo. Más de 9 mil millones de pesos en obra pública, cero observaciones en la cuenta pública 2023 por parte de la ASF, mejores calificaciones crediticias y un manejo financiero que, guste o no, genera certeza.

UAT

Ese mismo contraste se refleja en la Universidad Autónoma de Tamaulipas. la UAT administra futuro. Veinte mil micro credenciales internacionales gratuitas no son discurso: son herramientas reales para competir, para emplearse, para no quedarse atrás. La reducción no es de oportunidades, es de brechas.

Tareaaa

El liderazgo no espera las condiciones, se crean.

El fondo del asunto

El problema no es MORENA como marca ni la oposición como fantasma.

El problema es la ausencia de alguien que se atreva a conducir el enojo social y transformarlo en acción.

El Mante no está pidiendo milagros.

Está pidiendo carácter.

Y cuando una ciudad grita eso, mis amores, el silencio también se vuelve culpable.

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