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POR LA LIBRE

Mariela López Sosa: carácter firme, corazón presente.

Por Edelmira Cerecedo García.

Desde el arranque de su administración, Mariela López Sosa ha dejado claro que lo suyo no es la política de escritorio. Su nombre se ha ido posicionando con fuerza bien plantado, sin titubeos como el de una mujer que gobierna con determinación, pero también con una sensibilidad que no se finge.

En Xicoténcatl, su estilo no pasa desapercibido. Se construye en el día a día, en la cercanía real con la gente, en esos programas y acciones que no solo existen en el papel, sino que se sienten en la calle, en las colonias, en los momentos donde más se necesita el respaldo de una autoridad.

Pero no todo es sencillo. Gobernar es, muchas veces, caminar en la cuerda floja entre lo que el corazón dicta y lo que los recursos permiten. Y ahí es donde muchos fallan. Porque querer ayudar no siempre basta; hay que saber hasta dónde, cómo y cuándo. Hay que tener carácter para decir sí… y también para decir no.

Mariela López Sosa ha sabido sostener ese equilibrio. Es una mujer dura cuando se requiere, firme en la toma de decisiones, sin rodeos. Pero al mismo tiempo, mantiene una sensibilidad que conecta, que escucha y que responde. No es solo la figura política, es la presencia que se siente incluso cuando no está físicamente, porque ha logrado construir un equipo que actúa con esa misma línea de atención humana.

Historias como la de quien, en medio del dolor por la pérdida de un ser querido, encuentra apoyo institucional en un momento tan delicado, hablan por sí solas. No necesitan adornos. Son el reflejo de un gobierno que no abandona, que responde, que entiende que hay situaciones donde la política debe ser profundamente humana.

Hoy, en una región donde la gente observa, compara y juzga con lupa, Mariela López Sosa se coloca y no es exageración, como una de las mujeres mejor vistas y mejor evaluadas. No por protagonismo, sino por resultados, por cercanía y por una forma de gobernar que combina firmeza con empatía.

Porque al final, lo que define a un liderazgo no es lo que promete, sino lo que sostiene en el tiempo.

Y ella lo ha dejado claro: aquí se gobierna con carácter, con sensibilidad… y con un profundo amor por Xicoténcatl.

UAT.

El regreso a clases en la Universidad Autónoma de Tamaulipas no es solo un movimiento en el calendario, es un recordatorio de la constancia institucional que sostiene la formación de miles de jóvenes en el estado.

Tras el periodo vacacional, la reactivación académica y administrativa refleja orden, continuidad y, sobre todo, compromiso. Bajo la conducción del rector Dámaso Anaya Alvarado, la Universidad mantiene una ruta clara: no detener el paso y seguir fortaleciendo su oferta educativa en todas las regiones de Tamaulipas.

El dato no es menor: más de 90 programas educativos activos, procesos de nuevo ingreso en marcha y un calendario bien definido hablan de una institución que no improvisa. Además, la opción del periodo de verano confirma una visión flexible, adaptada a las necesidades reales del estudiantado.

En un contexto donde la educación enfrenta múltiples retos, la UAT apuesta por la estabilidad, la planeación y el crecimiento sostenido. Y eso, en tiempos de incertidumbre, siempre suma.

Porque al final, cada regreso a clases no solo abre aulas… abre oportunidades.

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