
Horacio Reyna Garza cuestionó la reincorporación del gobernador de Sinaloa y sostuvo que el caso refleja un doble rasero de Morena frente a funcionarios señalados.
Ciudad Victoria, Tamaulipas.— La reincorporación de Rubén Rocha Moya a la gubernatura de Sinaloa fue calificada por el PRI Tamaulipas como una muestra de impunidad y protección política dentro de Morena, al considerar que el caso deja en entredicho la confianza en las instituciones del Estado mexicano.
Horacio Reyna Garza, secretario de Organización del Comité Directivo Estatal del PRI, calificó como un día triste para México el retorno de Rocha Moya y sostuvo que las investigaciones sobre el mandatario sinaloense deben continuar.
El priista acusó a Morena de proteger a sus gobernadores y actores políticos cuestionados, al tiempo que cuestionó la actuación de la Fiscalía General de la República (FGR).
De acuerdo con lo expuesto por Reyna Garza, después de 112 días de investigación, la FGR informó que no encontró elementos de prueba suficientes para acreditar la participación o conducta penal del gobernador.
Sin embargo, el exregidor de Ciudad Victoria consideró que la determinación evidencia un doble rasero en la aplicación de la justicia.
“La Fiscalía General de la República se ha hecho a un lado, no ha querido ni siquiera abrir una carpeta de investigación”, acusó.
Reyna Garza recordó que Morena cuestionó en el pasado la figura de la denominada “fiscalía carnal”, pero ahora, afirmó, existe una institución que responde a los intereses del partido en el poder.
“Tenemos la fiscalía más morenista que hemos visto, cuidando intereses y exonerando personajes cercanos al gobierno”, señaló.
El dirigente priista sostuvo que este tipo de decisiones terminan afectando la confianza de la ciudadanía y la percepción que existe sobre México en el exterior.
“Esto no es bueno para generar confianza en inversionistas ni para creer que hay instituciones firmes”, advirtió.
También comparó la situación con gobiernos anteriores del PRI y aseguró que en aquellos casos se procesó a exmandatarios señalados por actos de corrupción.
“En el PRI no se encubrió a nadie, asumíamos errores y se metió a la cárcel a quienes correspondía”, afirmó.
Para Reyna Garza, el regreso de Rocha Moya tendrá además un costo político, debido a que, dijo, la ciudadanía identifica cuando existe un supuesto blindaje hacia funcionarios vinculados con señalamientos.
“En el pecado se lleva la penitencia, porque la gente lo nota y no lo aprueba”, expresó.



