
El Seminario Diocesano de Ciudad Victoria celebrará 49 años de fundación y comenzará su Año Jubilar con la incorporación de una nueva generación de seminaristas.
Ciudad Victoria, Tamaulipas.— El Seminario Diocesano de Ciudad Victoria se prepara para celebrar 49 años de historia y abrir oficialmente su Año Jubilar rumbo a sus cinco décadas de formación sacerdotal.
El obispo de la Diócesis de Ciudad Victoria, Óscar Efraín Tamez Villarreal, informó que la celebración se realizará el próximo 1 de septiembre, fecha en la que la institución iniciará un año especial con motivo de su 50 aniversario.
Como parte de esta conmemoración, el Seminario se convertirá en Puerta Santa durante el Año Jubilar, luego de recibir el decreto correspondiente de Roma.
El obispo explicó que durante este periodo los fieles podrán acudir en peregrinación y procesión, atravesar la Puerta Santa y obtener la indulgencia plenaria, convirtiendo el aniversario en un acontecimiento de especial relevancia para la comunidad católica de la región.
La celebración también estará marcada por la llegada de una nueva generación de jóvenes que buscan continuar con su formación religiosa.
Tamez Villarreal destacó el ingreso de cuatro jóvenes seminaristas y tres hermanos maristas, quienes integrarán la generación 50 del Seminario.
“Es un número histórico y simbólico que quedará enmarcado en la vida de nuestra institución”, expresó.
El prelado recordó que él mismo vivió una experiencia similar durante su formación en Monterrey, cuando perteneció a la generación 201, precisamente cuando aquella casa de formación celebraba sus 200 años.
“Son números que pueden pasar desapercibidos, pero para la historia de un seminario siempre son importantes”, señaló.
Durante su mensaje, el obispo también compartió algunas experiencias personales relacionadas con su vocación sacerdotal y recordó la resistencia inicial que tuvo de parte de su padre.
Con el paso de los años, explicó, aquella oposición terminó convirtiéndose en orgullo familiar.
“Primero no quieren, después se la pasan presumiendo”, comentó entre risas, al recordar que su padre llegó a presentarse en las parroquias como “el papá de Monseñor Óscar”.
El aniversario marcará así el inicio de un año de celebración y espiritualidad para la Diócesis de Ciudad Victoria, en el que la nueva generación de seminaristas representa también la continuidad de la formación sacerdotal en la región.
Tamez Villarreal llamó a las familias de los nuevos seminaristas a acompañarlos y valorar cada etapa de su preparación, desde los estudios de filosofía hasta el diaconado.
“En un abrir y cerrar de ojos, los jóvenes avanzan hacia la etapa final de su preparación”, expresó.



