
El PRI acusa a la expresidenta del INE y a otras personas de posibles irregularidades relacionadas con contratos y relaciones con proveedores. En Tamaulipas, el dirigente estatal Bruno Díaz Lara exige que las investigaciones lleguen hasta sus últimas consecuencias y pide una autoridad electoral independiente rumbo a 2027.
Ciudad Victoria, Tamaulipas.- La disputa por la autonomía del Instituto Nacional Electoral (INE) escaló al terreno penal luego de que el PRI presentara una denuncia ante la Fiscalía General de la República (FGR) contra la expresidenta del organismo, Guadalupe Taddei Zavala, por presuntos actos de cohecho, tráfico de influencias y asociación delictuosa.
El dirigente estatal del PRI en Tamaulipas, Bruno Díaz Lara, confirmó que la denuncia también involucra al empresario contratista José Alfredo Hernández Casillas; a Carlos Daniel Luna Rosas, quien fue jefe de oficina deportada Taddei, y a Guillermo Rafael Santiago Rodríguez, representante de Morena ante el INE.
El señalamiento alcanza además a funcionarios y representantes legales de empresas que, según la acusación priista, habrían intervenido en la asignación de contratos.
Díaz Lara sostuvo que la llegada de Taddei a la presidencia del instituto contó con el respaldo de Morena, por lo que consideró que el partido no puede deslindarse políticamente de los cuestionamientos sobre su gestión.
“Morena quiso desaparecer al INE y al no poder hacerlo, lo colonizó”, afirmó el dirigente, quien también acusó que durante la administración de la exconsejera presidenta se concentraron facultades que anteriormente generaron preocupación entre integrantes del Consejo General.

¿Qué exige el PRI rumbo a las elecciones de 2027?
El partido considera que la denuncia debe abrir una investigación sobre las contrataciones, los posibles conflictos de interés y las observaciones presupuestales relacionadas con el organismo electoral.
Díaz Lara señaló que no basta con que los actores involucrados se deslinden de los señalamientos, sino que las autoridades deben esclarecer los hechos y, si encuentran responsabilidades, aplicar las sanciones correspondientes.
También planteó que la próxima presidencia del INE quede en manos de una persona con independencia política, sin filiación partidista y con capacidad para recuperar la confianza en la institución.
El dirigente priista advirtió que el fortalecimiento de los órganos electorales es especialmente importante ante el proceso de 2027, cuando estarán en disputa mayorías legislativas y distintos cargos de elección popular.
La postura del PRI coincide con los cuestionamientos que otras fuerzas de oposición han dirigido contra la influencia de Morena en el instituto y su estructura interna.
Por ahora, los señalamientos forman parte de una denuncia partidista. Será la FGR la instancia encargada de investigar los hechos y determinar si existen elementos para acreditar delitos o responsabilidades.



