
La desaparición de un cadete naval mantiene en angustia a su familia, que exige justicia, avances reales y una búsqueda coordinada por autoridades civiles y navales
Ciudad Victoria, Tamaulipas.- La desaparición de Miguel Darío Becerra Chávez, cadete naval de 22 años, genera angustia y reclamo de justicia ante la falta de respuestas oficiales, hasta hoy.
Desde el 20 de octubre de 2025, la familia vive incertidumbre constante, ya que ninguna autoridad ha informado con claridad sobre su paradero.
Miguel Darío cursa quinto año en la Escuela Médico Naval, adscrita a la Secretaría de Marina, y reside en la Ciudad de México.
Sin embargo, salió sin avisar a sus padres y emprendió un viaje inesperado hacia Tampico y después a Aldama, Tamaulipas.
Ahí se perdió toda comunicación, pese a que debía cumplir responsabilidades académicas tras casi cinco años de formación profesional.
Sus padres, Miguel Ángel Becerra Ruiz y su esposa, explicaron que el viaje resulta inexplicable, además de que no existen vínculos familiares en Tamaulipas.
La familia, originaria de Nayarit, reconstruyó parte del trayecto mediante cámaras de vigilancia y herramientas de geolocalización, información ya entregada a fiscalías estatales.
No obstante, denuncian lentitud institucional, escasa comunicación y ausencia de resultados, pese a existir una denuncia formal y oficios de colaboración.
Por ello, familiares y amistades realizaron una manifestación y bloqueo en avenida de la Industria, en el punto conocido como “El Barquito”.
Con esta acción, exigieron una búsqueda efectiva, coordinada y con enfoque humano por parte de la Fiscalía y la Secretaría de Marina.
A más de tres meses de la desaparición, la familia continúa sin respuestas claras y mantiene firme su exigencia de justicia y verdad.



