
La creciente del río Bravo alcanzó 5.7 metros sobre su nivel habitual y provocó afectaciones en la operación de las plantas potabilizadoras de Nuevo Laredo
Nuevo Laredo, Tamaulipas.– La creciente del río Bravo mantiene en alerta a las autoridades de Nuevo Laredo, donde el nivel del afluente alcanzó los 5.7 metros por encima de su nivel habitual, generando afectaciones en la operación de las plantas potabilizadoras y obligando a reforzar las medidas preventivas para proteger a la población.
La presidenta municipal, Carmen Lilia Canturosas Villarreal, encabezó la supervisión de las acciones implementadas ante la contingencia y confirmó que, aunque inicialmente se estimaba que el río alcanzaría los siete metros, los reportes más recientes indican que el incremento máximo será menor a los seis metros en la zona de los puentes internacionales.
“Esta situación afecta la operatividad de la ciudad, por lo que hacemos un llamado a la ciudadanía para que no se acerque al cauce y permanezca atenta a la información oficial”, señaló la alcaldesa.
Arrastra basura, troncos y sedimentos
La Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA) informó que la creciente del río Bravo arrastra una importante cantidad de basura, palizada y sedimentos, además de incrementar considerablemente la turbidez del agua.
El titular de la Sección Mexicana de la CILA en Nuevo Laredo, Ramón Mesa Aguilar, explicó que se recomendó retirar equipos de bombeo instalados en ranchos, ejidos y sistemas de abastecimiento para evitar daños ocasionados por la fuerza de la corriente.
Asimismo, insistió en que la población debe evitar ingresar o permanecer en parques, áreas recreativas y zonas cercanas al río debido al riesgo que representa el aumento del caudal.
Creciente afecta suministro de agua potable
La Comisión Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (COMAPA) reportó que las condiciones extraordinarias del río Bravo impactaron la operación de las plantas potabilizadoras de la ciudad.
Como consecuencia, algunos sectores de Nuevo Laredo registran variaciones temporales en el suministro de agua potable. El organismo precisó que el servicio se normalizará gradualmente una vez que disminuya la turbidez y mejoren las condiciones del afluente.
¿Cuándo bajará el nivel del río Bravo?
De acuerdo con los pronósticos de la CILA, el nivel del río Bravo comenzará a descender a partir de este lunes y podría regresar a parámetros normales durante el martes.
Mientras tanto, la Dirección de Protección Civil y Bomberos mantiene vigilancia permanente en las zonas de riesgo y reiteró el llamado a no acercarse al cauce, ya que la velocidad de la corriente representa un peligro para la población.
La alcaldesa Carmen Lilia Canturosas invitó a los habitantes a mantenerse informados únicamente a través de los canales oficiales del Gobierno Municipal y de Protección Civil, donde se difundirán las actualizaciones sobre la contingencia.
La creciente del río Bravo se ha convertido en uno de los fenómenos más relevantes de los últimos días en la frontera tamaulipeca, debido a su impacto en el suministro de agua, la movilidad y las actividades cercanas al afluente.



