
El 51.7 por ciento del territorio estatal presenta algún grado de afectación y 27 municipios enfrentan condiciones de sequía o riesgo de agravamiento.
Ciudad Victoria, Tamaulipas.– Más de la mitad del territorio de Tamaulipas enfrenta condiciones asociadas a la falta de lluvias, con afectaciones en 27 municipios, de acuerdo con el Monitor de Sequía de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), con corte al 31 de agosto de 2026.
El reporte establece que el 51.7 por ciento de la superficie estatal presenta algún grado de afectación. La mayor extensión, equivalente al 34.3 por ciento del territorio, se encuentra en condición de anormalmente seco.
A esta situación se suma que el 15.3 por ciento del estado registra sequía moderada y otro 2.1 por ciento enfrenta sequía severa.
Las condiciones más complicadas se concentran principalmente en las regiones centro y norte, donde el déficit de precipitaciones dificulta la recuperación de las fuentes de agua y afecta las actividades que dependen de las lluvias.
De los 27 municipios incluidos en el reporte, 11 presentan niveles de sequía que van de moderada a severa, mientras que otros 16 permanecen bajo la clasificación de anormalmente secos.
Esta última condición representa un escenario de riesgo, debido a que puede avanzar hacia categorías de mayor intensidad si continúa la ausencia de precipitaciones.
Aunque durante los primeros días de septiembre se han presentado lluvias en distintos puntos de Tamaulipas, los acumulados todavía no han sido suficientes para cambiar de manera significativa el panorama estatal.
Las previsiones tampoco apuntan, por ahora, a una recuperación importante. A partir del 14 de septiembre podría establecerse un periodo de lluvias de al menos siete días, con probabilidades de precipitación de entre 50 y 70 por ciento en diferentes regiones.
Sin embargo, los acumulados estimados apenas superarían los 10 milímetros, todavía por debajo del promedio histórico de septiembre para Tamaulipas.
Por ello, aun cuando las lluvias previstas podrían representar un alivio temporal, no serían suficientes para revertir de manera importante las condiciones de sequía que persisten en el estado.
La falta de agua también comienza a modificar el comportamiento de la fauna silvestre. En las zonas serranas, osos, pumas y jaguares han descendido hacia áreas rurales en busca de agua, reflejando el impacto que el déficit de precipitaciones ya genera en los ecosistemas tamaulipecos.



