Tamaulipas

Ganado foráneo enciende alerta sanitaria en Tamaulipas

Por Daisy Verónica Herrera Medrano

Productores del sur de Tamaulipas piden frenar el ingreso y sacrificio de ganado procedente de otros estados; advierten riesgos sanitarios y una presión sobre los precios del ganado local

Aldama, Tamaulipas.– La entrada de ganado procedente de otros estados encendió una doble alerta en el sur de Tamaulipas: la sanitaria y la económica.

Productores ganaderos demandan mayor vigilancia en los rastros de Tampico, Ciudad Madero, Altamira, El Mante y Xicoténcatl, ante la llegada de animales provenientes de otras entidades para su sacrificio y posterior comercialización.

El llamado ocurre después de que en el Rastro Municipal de Tampico fueron detectados cuatro bovinos procedentes de Nuevo León con lesiones sospechosas de tuberculosis. Las muestras fueron enviadas a laboratorio para determinar si realmente existía la enfermedad.

El hallazgo colocó nuevamente en el centro del debate la trazabilidad del ganado que ingresa a Tamaulipas y las condiciones sanitarias bajo las cuales llega a los rastros.

Ganaderos piden poner un alto

El empresario ganadero Gonzalo Alemán Migliolo pidió al secretario de Desarrollo Rural, Pesca y Acuacultura de Tamaulipas, a la Unión Ganadera Regional y a los dirigentes de las asociaciones ganaderas de la zona reforzar los controles sobre el ganado foráneo, particularmente en el Rastro de Tampico.

La preocupación tiene dos vertientes.

Por un lado, los productores aseguran que el ingreso de ganado de otros estados representa una presión sobre el precio de los animales criados en Tamaulipas.

Por otro, advierten que la sanidad del hato estatal ha requerido años de trabajo, vacunación, vigilancia y programas contra enfermedades como tuberculosis y brucelosis.

“Lo más importante es la salud de los habitantes de la zona conurbada”, es el argumento central de los productores.

¿Qué pasa con la carne sospechosa?

Aquí está uno de los puntos que requieren mayor precisión.

La detección de lesiones compatibles con tuberculosis no significa automáticamente que carne contaminada haya llegado al consumidor.

Autoridades sanitarias han señalado que los animales sospechosos son identificados durante la inspección en el rastro, mientras que las piezas consideradas de riesgo son decomisadas y, cuando corresponde, destruidas.

El propio SENASICA establece que la tuberculosis bovina es una enfermedad zoonótica y mantiene protocolos de vigilancia, diagnóstico, cuarentena, control de movilización e inspección en rastros.

Por eso, el reclamo de los productores no se limita a impedir que un animal enfermo llegue al consumidor: también exige saber de dónde viene cada animal, con qué documentación sanitaria ingresó y qué ocurrió con él después de su detección.

Clembuterol: otra alerta en la cadena

Los productores también mencionan el riesgo del clembuterol y solicitan que se refuercen las pruebas sobre la carne que ingresa a Tamaulipas.

En junio de 2026, autoridades sanitarias reportaron en Ciudad Victoria la detección de dos lotes de carne positivos a clembuterol, identificados mediante muestreos realizados en establecimientos comerciales. La investigación señaló como procedencia Monterrey, Nuevo León.

El clembuterol es precisamente uno de los contaminantes que las autoridades sanitarias vigilan mediante muestreos en rastros y establecimientos que manejan productos cárnicos.

Sin embargo, no existe en la información disponible una confirmación oficial que permita afirmar que animales procedentes de Jalisco fueron sacrificados en Tampico con clembuterol. Esa acusación debe mantenerse como señalamiento de productores hasta contar con resultados de laboratorio o una fuente oficial.

¿Cuántos ganaderos están afectados?

No existe por ahora una cifra oficial de productores afectados exclusivamente por el ingreso de ganado foráneo.

El reclamo alcanza principalmente a ganaderos de Altamira, Aldama, González y otros municipios del sur de Tamaulipas, debido a la competencia por precio y a la preocupación por conservar el estatus sanitario de sus hatos.

El problema, por tanto, no tiene un solo municipio como escenario.

La carne sacrificada en Tampico puede terminar en carnicerías, mercados y otros establecimientos de la zona conurbada, por lo que la discusión sobre la trazabilidad involucra a toda la cadena: productor, introductor, rastro, autoridad sanitaria, comercializador y consumidor.

¿Quién debe revisar el ganado?

Los productores piden la intervención coordinada de las autoridades estatales y federales, así como de los organismos ganaderos.

Entre las instancias que pueden participar en la vigilancia se encuentran SENASICA, COEPRIS y las autoridades municipales responsables de los rastros, además de los organismos auxiliares de salud animal.

El SENASICA establece mecanismos específicos para controlar la movilización de bovinos y mantener la condición sanitaria de los hatos. Para conservar el reconocimiento de hato libre de tuberculosis, por ejemplo, se exige acreditar el origen de los animales y pruebas sanitarias correspondientes.

La pregunta que queda sobre la mesa es concreta:

¿Está funcionando de manera suficiente la trazabilidad del ganado que entra a Tamaulipas para sacrificio?

Mientras los productores piden restricciones y controles más estrictos, las autoridades deberán determinar caso por caso si los animales cumplen con la documentación sanitaria y si representan algún riesgo.

 

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