
En los primeros cuatro años del gobierno de Américo Villarreal, la razón de muerte materna bajó de 40.2 a 32.2. La estrategia de salud materna, encabezada por la doctora Sergia Juárez, busca detectar riesgos y responder a tiempo ante emergencias obstétricas
Ciudad Victoria, Tamaulipas.– Salvar la vida de una mujer durante el embarazo, el parto o el puerperio se ha convertido en uno de los principales objetivos de la estrategia de salud materna en Tamaulipas.
Durante los primeros cuatro años del gobierno de Américo Villarreal Anaya, la mortalidad materna en el estado se redujo más de 27 por ciento, de acuerdo con información oficial de la Secretaría de Salud de Tamaulipas.
Uno de los indicadores que refleja este avance es la disminución de la razón de muerte materna, que pasó de 40.2 a 32.2.
Detrás de esta reducción hay un objetivo que va más allá de las estadísticas: evitar que una familia pierda a una madre.
Cada muerte materna cambia una familia
La doctora Sergia Juárez, responsable del programa de salud materna, plantea que la mortalidad materna debe entenderse como un indicador de la capacidad de respuesta de todo el sistema de salud.
Pero también como una realidad humana.
Detrás de cada cifra existe una mujer, una familia y, en muchos casos, niñas y niños que dependen de ella.
Cuando una madre muere, las consecuencias pueden extenderse al cuidado, protección y alimentación de sus hijos. Los menores pueden enfrentar mayores riesgos de enfermedad, desnutrición, dificultades escolares y vulnerabilidad social.
Por eso, la prevención de la muerte materna no termina en el consultorio ni en el hospital.
“Salvar la vida de una madre también es proteger el futuro de sus hijos”, es una de las premisas planteadas por Sergia Juárez dentro del trabajo de atención materna.
Detectar el riesgo antes de que sea una emergencia
La estrategia busca que el sistema de salud pueda identificar oportunamente los factores de riesgo durante el embarazo y actuar antes de que una complicación se convierta en una emergencia.
Para ello, uno de los puntos centrales es fortalecer la vigilancia de las mujeres embarazadas, la atención oportuna y la coordinación entre los distintos niveles de atención médica.
En una emergencia obstétrica, explica la doctora Juárez, no hay tiempo que perder.
La atención debe ser coordinada y evitar barreras que retrasen la llegada de una paciente al servicio que necesita.
Esto implica mejorar los procesos de referencia y contrarreferencia, fortalecer la comunicación entre instituciones y dar seguimiento a los casos que presentan mayores riesgos.
Analizar una muerte para evitar otra
Otro componente de la estrategia consiste en estudiar cada muerte materna y también los casos conocidos como Near Miss, es decir, aquellas situaciones en las que una mujer estuvo en peligro grave de morir, pero logró sobrevivir.
El objetivo es identificar qué ocurrió, dónde existió una oportunidad de intervención y qué pudo hacerse de manera diferente.
La premisa es convertir ese análisis en acciones concretas.
Identificar. Intervenir. Dar seguimiento. Evaluar resultados.
Ese proceso permite detectar fallas y oportunidades para mejorar la atención antes de que otra mujer enfrente una situación similar.
El reto es que ninguna madre muera
La reducción de más de 27 por ciento en la mortalidad materna representa un avance dentro de la estrategia de salud del gobierno de Américo Villarreal, pero la meta sanitaria va más allá de mejorar un indicador.
El propósito es que una mujer pueda sobrevivir a una emergencia obstétrica, que un recién nacido tenga a su madre y que una familia no tenga que enfrentar las consecuencias de una muerte prevenible.
La salud materna, en ese sentido, también es protección de la infancia y de las familias.
Y el desafío para Tamaulipas es mantener la tendencia, fortalecer la prevención y conseguir que la atención llegue a tiempo, sin barreras y con todo el sistema de salud trabajando de manera coordinada.



