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AIRES DE REFORMA

“Tamaulipeco ¿a poco tan fregones?”
FRANCISCO NORIEGA
El Proyecto de Nación 2018-2024, fue el documento que expresaba el entendimiento y la visón a cerca de México, del entonces candidato Andrés Manuel López Obrador. El Coordinador para la elaboración de dicho proyecto fue Alfonso Romo Garza. El documento consideró cuatro ejes estratégicos que fueron Política y Gobierno, Desarrollo Social, Economía y Desarrollo, y Educación, Ciencia, Valores y Cultura, siendo los responsables de cada eje Claudia Sheimbau, Esteban Moctezuma, Adrián Rodríguez-Macebo y Laura Esquivel, respectivamente.
Sin duda, éste documento contenía la radiografía cruda que soportaba los discursos, del ahora Presidente López Obrador, que convencieron a los mexicanos de votar por un cambio. Un voto concebido con alto grado de riesgo e incertidumbre pero motivado por los altos niveles de corrupción y violencia que sufríamos los mexicanos.
Durante la campaña presidencial, el Proyecto de Nación integró los programas y proyectos que actualmente opera el Gobierno Federal. En tiempos de campaña poco se mencionaron estas propuestas, más bien los discursos del entonces candidato López Obrador estaban enfocados en otra estrategia.
Al faltar Rodriguez-Macebo, quien llegó a ser considerado candidato a la SHCP, el tema económico es coordinado por Alfonso Romo, quien en su momento lo operaba desde la Oficina de la Presidencia.
Una de las grandes apuestas de Romo fue el diseño de una política industrial, la cual había estado ausente por más de 30 años en los gobiernos de México.
En esa propuesta colaboraron un par de Tamaulipecos, contando uno de ellos una experiencia cómica pero muy trascendente para quien pueda leerla con los anteojos correctos.
Cuenta el “Tamaulipeco” que participó en incontables mesas de trabajo. Un equipo muy profesional, y horas y horas de investigación para generar una propuesta para encaminar al crecimiento tan deseado para la economía mexicana. Propuesta que considerara los ideales del Presidente López Obrador, pero que fuera suficiente para generar la riqueza que hiciera frente a la gran desigualdad entre los mexicanos.
Se fueron exponiendo cada uno de los sectores estratégicos con peso importante en la economía nacional y global. Se preguntó en la mesa en dónde había presencia del sector automotriz, levantando inmediatamente la mano el “Tamaulipeco” para afirmar que en Tamaulipas. El siguiente sector fue el de electrónica, ante el cual también levantó la mano para afirmar que en Tamaulipas. Y así sucedió con el petroquímico, el de energía, el de biotecnología, el digital. Y con el último, quien coordinaba la propuesta le dijo, a ver “Tamaulipeco, ya solo falta que en el agropecuario también sean muy fregones”. A lo cual el “Tamaulipeco” le respondió, “no más le digo que nos dicen el granero de sorgo de México”.
La historia de Romo al frente de la Oficina de la Presidencia es por todos conocida. Y de igual forma la percepción y realidad de una falta de rumbo en la economía nacional. Y es aquí donde cabe la expresión “la pandemia cayó como anillo al dedo”.
Tres años después y a pesar de la pandemia, Tamaulipas sigue estando donde mismo y con un mayor potencial dada la situación económica global.
En éste punto es donde toma relevancia la capacidad y visión de quien quiera ser el próximo gobernador de Tamaulipas.
Tamaulipas necesita un gobernador que entienda que el mayor programa de bienestar es una economía creciente, generadora de oportunidades y riqueza. Con una estrategia que detone capacidades en los Tamaulipecos acorde a la demanda que globalmente se presenta.
Tamaulipas es un estado multiregión, cada una de sus regiones cuenta con una vocación económica muy definida y un potencial de crecimiento que para nada se desconoce no solo por los tamaulipecos si no por todo México.
En Tamaulipas tienen presencia todos los sectores económicos que generan la mayor riqueza en la economía global, aquellos sectores que jalan la economía nacional y de quienes dependen principalmente el empleo nacional y las oportunidades de las MIPYMES de formar parte de sus cadenas de suministros.
Tamaulipas requiere de un líder con una estrategia que lo haga el Estado más importante en México y la región, para el desarrollo del sector o sectores definidos.
Sin embargo desde Cavazos Lerma, pasando por Tomás Yarrington, Eugenio Hernández, Egido Torre y Francisco García, Tamaulipas no ha tenido un gobernador con la capacidad de hacer de nuestro Estado un referente nacional de estrategia industrial, de crecimiento económico y de bienestar.
Américo Villarreal, César Verástegui y Arturo Diez tienen un reto muy grande para su propuesta de Política Económica para Tamaulipas. Al menos cinco sexenios sin una Política Industrial definida y sin nada extraordinario sucediendo en su economía.

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