
La ASE se convierte en referente nacional mientras el desaseo en las cuentas públicas persiste en los Ayuntamientos
Ciudad Victoria, Tamaulipas.- En un hecho sin precedentes en el ámbito de la fiscalización pública, la Auditoría Superior del Estado de Tamaulipas (ASE) consolidó un modelo integral de salud laboral al certificar al 100% de su personal en reanimación cardiopulmonar (RCP) y uso de desfibrilador externo automático.
La medida coloca a la ASE como una de las pocas instituciones en México con cobertura total en capacitación para atención inmediata de paros cardiacos dentro de sus instalaciones.
El titular del organismo, Francisco Noriega Orozco, afirmó que la estrategia responde a la alta presión laboral que enfrentan los 280 trabajadores, derivada de cargas de trabajo intensas, plazos estrictos y la responsabilidad de detectar irregularidades en el ejercicio público.
“Desde hace dos años priorizamos la salud integral del personal. No solo buscamos eficiencia institucional, sino proteger la vida y el bienestar de quienes aquí trabajan”, subrayó.
Salud laboral: eje estratégico en la ASE
La capacitación en RCP y desfibrilador forma parte de una política impulsada originalmente por el hoy gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal Anaya, cuando era senador de la República.
Además del entrenamiento en emergencias cardiacas, la ASE implementó:
Atención nutricional para combatir obesidad y sobrepeso asociados al trabajo sedentario.
Acompañamiento psicológico con apoyo de la Facultad de Psicología de la UAT.
Próximo convenio con el CREE para fisioterapia y descargas musculares en 2026.
Noriega Orozco reconoció que históricamente el estrés laboral ha generado afectaciones en el personal, incluyendo bajas y jubilaciones anticipadas por motivos de salud, por lo que esta política busca prevenir riesgos mayores.
Infraestructura con enfoque preventivo
Actualmente, en Ciudad Victoria solo tres edificios cuentan con desfibrilador: la Torre Bicentenario, el edificio del IPSSET y la ASE. Sin embargo, la diferencia sustancial es que la Auditoría es la única con el 100% de su plantilla certificada para utilizarlo correctamente.
El objetivo, puntualizó el auditor, es claro: convertir a la institución en un espacio seguro, saludable y resiliente, donde el bienestar integral sea prioridad estratégica y no solo un discurso administrativo.
Con esta acción, la ASE redefine el concepto de responsabilidad pública, demostrando que la fiscalización también comienza por cuidar a quienes la ejercen.
Las irregularidades en la cuenta pública
Francisco Noriega expuso que la revisión de la cuenta pública 2024 evidenció diversas irregularidades administrativas en dependencias estatales y municipales, principalmente en procesos de adjudicación, registros contables y documentación incompleta en pólizas.
De acuerdo con el funcionario, estos señalamientos forman parte de las observaciones derivadas del trabajo de fiscalización realizado por la Auditoría Superior, donde se detectó que varios entes públicos continúan presentando fallas en sus procedimientos internos, lo que complica la integración adecuada de la información financiera y administrativa.
Entre los aspectos más recurrentes, explicó, se encuentran errores en los procesos de adjudicación de contratos, inconsistencias en los registros contables y la falta de documentación que respalde algunas operaciones, lo que impide a los auditores completar de manera adecuada el análisis correspondiente.
Asimismo, señaló que otra de las áreas con oportunidad de mejora es la depuración de cuentas, particularmente en organismos operadores de agua, donde se requiere un proceso más cuidadoso para justificar y documentar cualquier ajuste o baja de registros financieros.
Noriega indicó que muchas de estas observaciones están relacionadas con desorden administrativo y debilidad en los controles internos, situación que no solo genera observaciones técnicas, sino que también impacta en la percepción ciudadana sobre el manejo de los recursos públicos.
Ante ello, el auditor superior hizo un llamado a alcaldes, directores y responsables de las cuentas públicas a revisar a detalle las cédulas de observaciones que están siendo notificadas por la Auditoría Superior del Estado, con el objetivo de atenderlas oportunamente y fortalecer sus mecanismos de control interno.
Subrayó que corregir estas irregularidades permitirá mejorar los procesos administrativos dentro de las instituciones y avanzar hacia una mayor transparencia y confianza en la administración de los recursos públicos.



