EN VISTO

El odio y las mentiras en línea
Por Dora de la Cruz
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha lanzado una campaña contra el odio y la mentira en línea, ante la creciente agresividad que se expresa desde un teléfono móvil o una computadora y que, lejos de quedarse en lo digital, genera violencia con consecuencias reales fuera de las pantallas. Los insultos, las humillaciones y los ataques que circulan diariamente en redes sociales, suelen estar respaldados por perfiles desde los que se agrede a otras personas bajo el antifaz del anonimato y la impunidad
La ONU, ha colocado en la agenda internacional como prioridad, combatir y prevenir los comentarios de odio en las redes sociales, considerando que es la semilla de la violencia que saldrá y que de hecho ya está en la sociedad; el tema de esta organización, es que sus recomendaciones sólo son eso y hasta ahí llegan, sin embargo, colocarlas y visibilizarlas, busca incidir políticamente para que los gobiernos tomen medidas en el asunto.
Las plataformas digitales se han convertido en un ring de confrontación, donde el debate de ideas es desplazado por la agresión, los insultos y los ataques personales. Lo más preocupante es que esta violencia, no se queda en las pantallas; se violentan derechos ciudadanos, como es la difusión de datos personales, campañas de hostigamiento, amenazas, e intentos de intimidación que buscan silenciar a quienes expresan una opinión o participan en la vida pública.
El discurso de violencia no es libertad de expresión. No es posible defender una causa recurriendo a la violencia, ni combatir una agresión con otra. La libertad de expresión ampara las ideas y el debate, pero no justifica los ataques, el odio, ni la vulneración del derecho.
La agresión contra la clase política de todos los partidos, se ha multiplicado hasta el punto en que, algunos, asumen el pleito de los partidos políticos de izquierda, de derecha, de ultraderecha, como propios y las opiniones se vuelven agresiones y odio que algunas veces alienta algunos políticos, como sucede en el caso de la oposición contra el gobierno de Morena.
Una de las principales recomendaciones de la ONU contra la violencia digital, es que las víctimas denuncien los hechos ante las autoridades y las páginas que lo promueven. La denuncia no sólo permite documentar las agresiones y activar mecanismos de protección, sino que también contribuye a visibilizar un problema que se está normalizando, porque parece que se está justificando y hasta minimizado.
La violencia digital difícilmente puede combatirse si permanece oculta. Cada denuncia genera antecedentes, aunque pareciera que las autoridades no actúan; si se aportan datos y se sienta un precedente, para que se apliquen sanciones cuando existen conductas que vulneran derechos, hay un avance contra esos desvíos. Además, esto lograría que las autoridades tengan cifras de la magnitud del problema y actúen.
Por ello, denunciar no debe acompañarse con un “no hacen nada”; hay que presentar denuncia y avanzar hacia una participación libre y segura de las personas en los espacios digitales.
La violencia digital no puede normalizarse, ni las autoridades seguir actuando como si no existiera.



