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No se traumen porque les quitan la visa

Por Dora de la Cruz

Históricamente, la política migratoria para la autorización de la visa del gobierno estadounidense a las y los mexicanos que la solicitan, ha resultado difícil de entender. Hay personas que han solicitado este permiso legal más de tres veces y las mismas se las han negado, sin una explicación clara. Pero, además, tenerla no garantiza automáticamente la entrada al país del norte, porque la decisión final la toma el oficial de migración que te revisa al cruzar el puente internacional o llegar a una terminal aérea o marítima.

Acá en Tamaulipas, para la mayoría de quienes solicitan la visa norteamericana, el propósito es bastante sencillo: ir de compras, visitar familiares, pasear, o simplemente “ir a macalear”, como dicen por aquí. No hay que darle más vueltas.

Pero para el gobierno de Estados Unidos, la visa no es un derecho adquirido. La decisión de autorizarla o negarla responde a sus propias leyes y criterios, y en algunos casos puede existir la presunción de que el solicitante pretende inmigrar, aunque esa no sea su intención.

Por eso no debería convertirse en un drama que a uno u otro político le retiren la visa. Tampoco significa automáticamente que quien la pierde sea culpable de un delito. Es una decisión migratoria del gobierno de otro país.

Qué te quiten la visas, es un tema ordinario; conocemos de casos, que les han suspendido su tarjeta, al intentar cruzar el puente en Reynosa, primero los meten a un cuartito, los cuestionan y le prohiben la entrada, porque dicen que en la fila, antes de llegar a la revisión del documento, existe algún tipo de micrófonos instalados, que dan directo a los agentes, por si dices algo sospechoso, o simplemente hablas mal de los Estados Unidos y al llegar a la caseta, te rompen la tarjeta y te dicen que eres “persona no grata” para este país.

En la frontera, este tema no es noticia; es algo más común de lo que se cree; hoy con el endurecimiento de las políticas contra los migrantes, por diferentes motivos, como sospechas de que laboran de aquel lado, entre muchas otras razones, se retira esta tarjeta.
En Tamaulipas, desde hace más de una década, políticos priistas y del Partido Acción Nacional, y algunos que luego se filtraron en Morena, dejaron de ir “a los McAllen”, tras el caso de cuando fue detenido y extraditado en el 2018 a EEUU, el ex gobernador Tomás Yarrigton, por miedo a ser vinculados a su persona y acusaciones; prefirieron otras rutas vacacionales y de compras, hacia “las europas”.

Pero habiendo colocado la “moda” de quitar la visa por los Estados Unidos, esto no es sinónimo de cometer delito; es un tema que tiene que ver con políticas del gobierno norteamericano, que tienen que acatar quienes la tengan; lo cierto es que hoy por hoy se está usando como instrumento político, por la oposición en México y señalar a uno y otro políticos de Morena que su visa les ha sido retirada, como si en ello se les fuera la vida.

No debería ser noticia para las y los mexicanos, que le quiten la visa a ciudadanos, políticos o empresarios. Lo que sí debería interesarnos es que las instancias judiciales y de investigación de nuestro país hagan su trabajo para esclarecer el posible enriquecimiento ilícito de servidores públicos.

Casos tenemos, como el del exgobernador Francisco García “N”, quien está acusado de temas relacionados con delincuencia organizada y operaciones con recursos de procedencia ilícita, además de otros señalamientos en distintos procedimientos, pero el anda muy campante, viviendo una vida de privilegios en Estados Unidos. Hasta ahora no se ha logrado su extradición y el llamado “señor de las vacas ” presume a cada rato a través de sus redes sociales, el ganado que tiene en los ranchos de allá, que obviamente no compró con el sudor de su frente.

A los tamaulipecos sí les interesa saber hasta cuándo van a detener al exgobernador para que sea extraditado y enfrente la justicia mexicana por las denuncias que pesan en su contra. No que le quiten la visa a alguien.

Hoy las noticias no están en lo importante, están en lo urgente, en los “me gusta”, en los pagos pautados de falsa información; por eso lo publicado en muchos medios se ha vuelto toda una desinformación, especialmente lo relacionado con darle fuerza al tema de la suspensión de visa, por una razón de golpeteo contra la clase política en el poder.

No se traumen porque le quiten la visa a uno y otro personaje público. Al final, no pasa de que dejen de ir de compras, de paseo o a visitar las grandes ciudades de Estados Unidos.

Lo que sí debería preocuparnos a nosotros, ocupar a las autoridades del país y ser noticia, es que un exgobernador sea extraditado y tenga que enfrentar la justicia por las denuncias que pesan en su contra.

Parece que hemos perdido la proporción. Convertimos en escándalo que a un político le retiren una visa, mientras dejamos en segundo plano asuntos que sí tienen consecuencias para Tamaulipas y para los tamaulipecos.

Tener una visa no define a una persona como honesta o deshonesta, si es o no corrupto, pero sobre todo, una visa de cualquier país del mundo, habla de un estatus migratorio, no de la calidad moral.

Tener visa no es sinónimo de honestidad; es cumplir con los requisitos migratorios establecidos por otro país y punto.

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