
Autoridades confirman que el pez diablo se expandió en presas, ríos y lagunas de todo Tamaulipas, poniendo en riesgo especies nativas
Ciudad Victoria, Tamaulipas.– El pez diablo se ha convertido en una amenaza ambiental en Tamaulipas, al expandirse en presas, ríos y lagunas de todo el estado, informó el subsecretario de Pesca y Acuacultura, Jorge Montagner Mendoza.
El funcionario advirtió que la problemática ya no se limita a Gómez Farías, sino que abarca múltiples regiones, incluyendo la Reserva de la Biósfera El Cielo, donde se han detectado afectaciones importantes en el ecosistema.
De acuerdo con autoridades estatales, esta especie invasora —originaria del Amazonas— se encuentra actualmente en cuerpos de agua clave como la Presa Vicente Guerrero, la Presa Falcón, la Presa Marte R. Gómez y el Sistema Lagunario Champayán.
El pez diablo representa un riesgo directo para la biodiversidad, ya que desplaza especies nativas como la mojarra y la lobina, además de alimentarse de huevos de peces y crustáceos, afectando la reproducción natural.
A esto se suma su comportamiento de excavar túneles en las orillas, lo que provoca erosión del suelo y altera el equilibrio ecológico en ríos y lagunas.
Montagner Mendoza explicó que su rápida reproducción y capacidad de adaptación complican su control, lo que lo convierte en una de las especies invasoras más difíciles de erradicar.
Además, señaló que actualmente no existe una política pública federal integral que permita atender de fondo esta problemática ambiental en el país.
Ante este escenario, el Gobierno de Tamaulipas impulsa estrategias para el aprovechamiento comercial o industrial del pez diablo, con el objetivo de reducir su población y generar ingresos para pescadores y comunidades afectadas.



