POR LA LIBRE

El Tesorero que quería ser Alcalde… y la Presidenta de utilería.
Por Edelmira Cerecedo García
Rigoberto Rodríguez Rangel descubrió que con pintura, tacos y TikTok se puede intentar maquillar un gobierno… pero no engañar a la memoria de la gente.
Hay políticos que administran municipios. Y luego está Rigoberto Rodríguez Rangel, que parece convencido de que administra es una agencia de publicidad con presupuesto público.
Porque, aceptémoslo, en El Mante cada vez resulta más evidente quién mueve realmente los hilos. En las boletas aparece Patricia “Paty” Chío como alcaldesa; en los hechos, muchos señalan que quien diseña la estrategia, toma las decisiones políticas y mueve la maquinaria es el tesorero Rigoberto Rodríguez Rangel, el priista que nunca dejó de soñar con ponerse la banda presidencial… municipal, claro.
La receta parece salida de un manual de campaña: guardar recursos durante meses, apretar el gasto, esperar el momento adecuado y, de repente, inundar el municipio de pintura, cemento, bailes, carreras, festivales, tacos gratuitos, videos emotivos y sesiones fotográficas donde hasta el bache más viejo parece sonreír.
Pero el problema de vivir enamorado de las redes sociales es que la realidad no tiene filtro de belleza.
Todo este espectáculo recuerda inevitablemente a la película “Bienvenido, Mister Marshall” de 1953. En aquella historia, un pueblo español gastó tiempo, dinero y esfuerzo maquillando sus calles para impresionar a los estadounidenses que supuestamente traerían riqueza. Pintaron fachadas, organizaron fiestas y montaron un enorme teatro.
¿Y qué pasó?
Los americanos pasaron… saludaron… y siguieron de largo.
Exactamente igual ocurre cuando un gobierno cree que la percepción sustituye a los resultados.
Porque por más cemento recién vaciado, por más música de fondo en los videos, por más sonrisas perfectamente ensayadas y por más publicaciones diarias, los problemas de fondo siguen esperando solución.
La gente podrá aplaudir un evento.
Pero vota pensando en cómo vive.
Y esa diferencia suele costar elecciones.
Hay cosas que simplemente no se pueden esconder.
Porque existen ratones muy famosos que todo el mundo quiere.
Mickey.
Mimi.
Y luego están los otros… los que creen que con maquillaje político nadie les verá la cola….Se los dejo de tarea.
Américo Villarreal: gobernar pensando en el futuro y no en la siguiente elección
Mientras en algunos rincones de la política la prioridad parece ser la próxima fotografía o la siguiente elección, en Tamaulipas el gobernador Américo Villarreal Anaya insiste en una ruta distinta: fortalecer la educación como la inversión más rentable para el desarrollo del estado. Porque los gobiernos pasan, pero las oportunidades que se crean para las nuevas generaciones permanecen.
La reunión de seguimiento y evaluación con el ITACE y los CECATI dejó un mensaje claro: invertir en la formación de las y los jóvenes es la mejor apuesta para el desarrollo de Tamaulipas.
No hay obra más importante que abrir oportunidades.
No hay programa social más efectivo que preparar a una generación para incorporarse al mercado laboral con mejores herramientas.
La develación de la placa por el 42 aniversario del ITACE simboliza precisamente eso: la permanencia de instituciones que han cambiado miles de vidas y que hoy encuentran en el Gobierno del Estado un aliado decidido para fortalecer la educación media superior y la capacitación para el trabajo.
Mientras algunos gobiernos destinan sus energías a construir imagen, Américo Villarreal sigue construyendo futuro.
Y esa diferencia, tarde o temprano, termina reflejándose en el desarrollo de todo un estado.
La UAT dejó de competir en casa… ahora compite con el mundo.
Las buenas universidades no presumen; dan resultados.
Y la Universidad Autónoma de Tamaulipas continúa demostrando que atraviesa una de las etapas más dinámicas de su historia.
El reconocimiento internacional obtenido por el estudiante Emiliano Bernal Martínez, destacado por Disney durante su participación en el Disney Cultural Exchange Program 2026, confirma que hoy la UAT está formando jóvenes capaces de competir en escenarios globales.
No se trata únicamente de un estudiante que llegó a Orlando.
Se trata de una universidad que está abriendo puertas donde antes no existían.
A ello se suma el prestigio cultural que la institución continúa consolidando gracias al trabajo del maestro Carlos Moctezuma, director del Ballet Folklórico de la UAT, quien representó a Tamaulipas como docente invitado en los Cursos de Verano de la Escuela del Ballet Folklórico de México de Amalia Hernández, proyectando la riqueza cultural del estado ante participantes de todo el país y del extranjero.
Bajo el liderazgo del rector Dámaso Anaya Alvarado, la internacionalización dejó de ser un discurso para convertirse en una realidad medible.
Movilidad académica, intercambios internacionales, presencia cultural y reconocimiento mundial hablan de una universidad que entendió que el prestigio no se compra.
Se gana.
Punto y aparte :
Y al final de la lectura deducimos que
mientras algunos siguen ocupados pintando bardas para la fotografía de mañana, la UAT está formando profesionistas que llevarán el nombre de Tamaulipas mucho más lejos que cualquier campaña política.
Porque al final, las mejores obras no son las que aparecen en un video.
Son las que cambian la vida de las personas.
Mis amores muchas gracias por leerme por cirto los espero en mi Fanpage Edelmira Cerecedo…..Gracias.


