
La Secretaría de Desarrollo Energético informó que actualmente no existe fracking en Tamaulipas y que se refuerzan medidas de seguridad y regulación para la extracción de hidrocarburos en la Cuenca de Burgos
Ciudad Victoria, Tamaulipas.- El secretario de Desarrollo Energético de Tamaulipas, Walter Julián Ángel Jiménez, afirmó que actualmente no se realizan actividades de fracking en el estado, particularmente en la zona de la Cuenca de Burgos, donde operan empresas del sector hidrocarburos.
El funcionario explicó que las inquietudes ciudadanas sobre la fractura hidráulica son comprensibles, pero precisó que la técnica cuestionada corresponde a yacimientos no convencionales, los cuales no se explotan actualmente en territorio tamaulipeco.
Seguridad para empresas y operaciones energéticas
El secretario detalló que hace aproximadamente un año la empresa Jaguar Exploración y Producción solicitó apoyo institucional ante preocupaciones relacionadas con la seguridad en sus zonas de operación.
Desde entonces, autoridades estatales implementaron acciones preventivas y coordinación con instancias de seguridad, lo que permitió mejorar las condiciones en áreas estratégicas para la extracción de hidrocarburos.
Además, indicó que se mantienen reuniones periódicas con empresas como Techint Ingeniería y Construcción, que opera en el municipio de Díaz Ordaz, específicamente en el campo Misiones 2.
Como parte de estas estrategias, se ha propuesto la instalación de polígonos de seguridad y presencia preventiva de corporaciones en zonas cercanas a instalaciones energéticas.
Fracking sí existe, pero no en Tamaulipas
El titular de Energía explicó que el fracturamiento hidráulico es una técnica utilizada desde la década de 1950 en la industria petrolera, principalmente en procesos convencionales.
Sin embargo, aclaró que la modalidad más cuestionada —la utilizada en yacimientos de lutitas mediante perforación horizontal— no se desarrolla actualmente en Tamaulipas.
Asimismo, recordó que el gobierno federal impulsa un análisis técnico abierto sobre el tema, en línea con lo anunciado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, quien propuso realizar foros especializados con expertos y ambientalistas.
Más regulación y beneficios para comunidades
El secretario destacó que las nuevas reformas energéticas fortalecieron la supervisión ambiental y social, otorgando mayor participación a comunidades afectadas por proyectos extractivos.
Entre los cambios más relevantes, señaló que las compensaciones económicas derivadas de actividades energéticas ahora deberán invertirse en las comunidades donde se desarrollan los proyectos, fortaleciendo su infraestructura y bienestar social.
Además, explicó que las empresas deben cumplir requisitos más estrictos, como evaluaciones de impacto social y ambiental, lo que permite mayor control y transparencia en las operaciones.
Soberanía energética, objetivo estratégico
Finalmente, el funcionario subrayó que fortalecer la producción nacional de petróleo y gas forma parte de una estrategia para garantizar la seguridad energética del país, especialmente ante escenarios internacionales inciertos.
Añadió que el estado continuará privilegiando el diálogo técnico y el consenso social antes de autorizar nuevas tecnologías o métodos de extracción, priorizando la seguridad ambiental y el bienestar de la población.



