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Mario Delgado deja mal al gobierno de Sheinbaum
Por Dora de la Cruz
Las decisiones en política pública, sin la participación de la ciudadanía, que se toman desde el poder de forma unilateral, suelen traer consecuencias, como fue el caso del secretario de Educación Pública, Mario Delgado, con el anunció del adelanto del cierre del ciclo escolar al 5 de junio, casi dos meses antes de lo previsto, argumentando un tema de altas temperaturas en diferentes estados del país y la celebración del Mundial de Fútbol.
La intención no solo tomó por sorpresa a las familias, sino que generó inconformidad entre madres y padres, quienes no encontraron razones, ni sentido a la medida. La crítica y la presión social de distintos sectores obligaron a las autoridades a dar marcha atrás. Este fin de semana, el funcionario volvió a señalar que “siempre no”, al precisar que la decisión aún no está definida y que será este lunes cuando se reúnan nuevamente con las y los titulares de educación en el país, para tomar una determinación, una vez más, sin la participación de representantes de madres y padres de familia.
Mario Delgado, pretende manejar la Secretaría de Educación Pública, como si se tratara de Morena, el partido político que dirigió por cuatro años, adoptando criterios que ejerció, en una dependencia donde no deben tomarse a la ligera las medidas, ni partir de ocurrencias; es un tema bastante delicado y relevante para el país, la educación pública, en la que se atiende a un promedio del 93 por ciento en educación primaria y secundaria, es decir, a 28.9 millones de estudiantes, entre el nivel básico y el medio básico, a los que pretendía mandar a su casa anticipadamente.
El adelanto del cierre del ciclo escolar, que Mario Delgado anunció en forma abrupta, dejó en mal al gobierno o federal, sacando a relucir la falta de inversión en infraestructura adecuada para el sistema educativo, particularmente donde se registran las más altas temperaturas, al grado que se prefiere suspender clases, a destinar recursos públicos para garantizar las condiciones adecuadas.
La reacción contra la medida, no se limitó a personas trabajadoras, quienes señalaron que sus hijas e hijos se quedarían sin clases. También especialistas en educación cuestionaron la medida y advirtieron efectos negativos en la calidad educativa de la población escolar; por su parte, dirigentes del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, no se pronunciaron, con un silencio que implica aceptación.
La otra de las razones de esta medida, señalan, tiene que ver con el mundial, el cual iniciará el 11 de junio en México, es decir, seis días después de la fecha que se había anunciado del cierre adelantado del calendario escolar, sin embargo, en los otros países donde habrá parte de este mundial, como Estados Unidos y Canadá, en ningún caso se adoptó este tipo de medidas de suspender clases por esta causa, y los cierres de los ciclos escolares están programados de forma ordinaria, es decir, el primero será a finales de mayo y el otro para finales de junio, respectivamente.
La propuesta no ha sido aprobada y, en medio de la confusión generada por Mario Delgado, el gobernador de Nuevo León, Samuel García, buscando votos, esta semana salió para anunciar la apertura de estancias temporales y la activación de campamentos para la población escolar, queriendo quedar bien, en un intento de recuperar la aprobación ciudadana de su gobierno.
Mañana se definirán las fechas del cierre del ciclo escolar. Si Mario Delgado no tiene la capacidad para resolver un tema de ola de calor y garantizar condiciones para las clases, entonces quien debe dejar el cargo es él.



