
Nuevo León volvió a poner sobre la mesa el proyecto para llevar agua del río Pánuco a Monterrey, pero Tamaulipas advierte que la actualización de la MIA no autoriza la obra
Ciudad Victoria, Tamaulipas.- El proyecto Monterrey VI volvió al debate, pero no significa que el acueducto tenga vía libre. Mientras Nuevo León actualiza sus estudios ambientales para llevar agua del río Pánuco hasta la zona metropolitana de Monterrey, Tamaulipas asegura que su propio proyecto ya está registrado ante la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y avanzando en los procesos de planeación federal.
La diferencia es clave: presentar una Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) no autoriza a Nuevo León a extraer ni trasladar agua del Pánuco.
El secretario de Recursos Hidráulicos para el Desarrollo Social de Tamaulipas, Raúl Quiroga Álvarez, explicó que el proyecto impulsado por el gobierno tamaulipeco se encuentra registrado en el MECAPLAN de Conagua, instancia en la que se da seguimiento a los proyectos de infraestructura hidráulica.
“Ha hecho la tarea”, sostuvo el funcionario al referirse al proyecto de Tamaulipas.
Nuevo León volvió a sacar del cajón a Monterrey VI
La discusión regresó después de que el gobernador de Nuevo León, Samuel García, retomó un proyecto que había sido descartado años atrás.
Agua y Drenaje de Monterrey presentó recientemente ante la Semarnat una nueva Manifestación de Impacto Ambiental para un acueducto de aproximadamente 390 kilómetros.
Pero, de acuerdo con Quiroga Álvarez, ese trámite ambiental es apenas una parte del camino.
El proyecto todavía tendría que superar el análisis técnico de Conagua para determinar si es viable y, posteriormente, registrarse ante la Secretaría de Hacienda para evaluar su viabilidad financiera mediante un análisis costo-beneficio.
En otras palabras: MIA no significa permiso para construir el acueducto.
¿Qué falta para que Monterrey VI pueda avanzar?
Antes de que Nuevo León pueda ejecutar una obra de esta magnitud, todavía deben cumplirse varios pasos:
- Conagua debe determinar su viabilidad técnica.
- El proyecto debe pasar por los mecanismos federales de planeación.
- Debe registrarse ante la Secretaría de Hacienda.
- Hacienda tendría que evaluar su costo-beneficio y viabilidad financiera.
- Solo después podrían definirse las condiciones para buscar recursos y ejecutar la obra.
Por ello, el funcionario tamaulipeco rechazó que la presentación de la nueva MIA signifique que Monterrey VI ya esté en marcha.
“Eso no quiere decir de ninguna manera que este proyecto vaya a caminar”, señaló.
La concesión tampoco significa que puedan llevarse el agua
Otro de los puntos que entraron al debate es la concesión que Nuevo León ha utilizado como antecedente para defender la posibilidad de construir el acueducto.
Quiroga Álvarez sostuvo que ese documento no representa por sí mismo autorización para ejecutar la obra.
Explicó que originalmente se trató de un documento asignado a un empresario y que posteriormente fue adquirido por Servicios de Agua y Drenaje de Monterrey.
La posición de Tamaulipas es contundente: tener ese documento no sustituye los filtros técnicos y financieros que exige la Federación.
Un proyecto que lleva más de una década en disputa
Monterrey VI no es nuevo. El proyecto comenzó a tomar forma hace más de 15 años y originalmente contemplaba transportar agua desde la cuenca del río Pánuco hasta la presa Cerro Prieto, en Linares, Nuevo León.
El diseño original consideraba un acueducto de aproximadamente 372 kilómetros y seis estaciones de bombeo.
La obra fue impulsada durante el gobierno de Rodrigo Medina en Nuevo León, pero posteriormente quedó detenida.
En 2016, durante la administración de Jaime Rodríguez Calderón, el gobierno estatal anunció que no continuaría con Monterrey VI bajo los términos originales.
La decisión derivó incluso en una disputa contractual que se prolongó durante varios años.
La nueva batalla por el agua del Pánuco
Ahora, una década después, Monterrey VI vuelve a la agenda pública, pero con una diferencia importante: mientras Nuevo León reactiva sus estudios, Tamaulipas afirma que lleva ventaja en la ruta institucional para desarrollar su propio proyecto de aprovechamiento del agua del Pánuco.
El fondo de la discusión no es menor: quién tendrá derecho a aprovechar el agua del río Pánuco y bajo qué condiciones.
Por ahora, la respuesta oficial es que ninguno de los proyectos tiene autorización para comenzar la extracción y traslado de agua.
Y el siguiente filtro estará en manos de Conagua.


