
Adrián Oseguera Kernion cobra como diputado federal, ocupa una secretaría en la Comisión de Hacienda y Crédito Público y recibe recursos públicos por más de 1.3 millones de pesos, pero cuando esa comisión se reúne para revisar asuntos financieros decisivos, su nombre aparece una y otra vez en la lista de ausentes
Ciudad Victoria, Tamaulipas.- Adrián Oseguera Kernion, diputado federal de Morena por Tamaulipas, enfrenta cuestionamientos sobre su actividad legislativa por las ausencias asentadas en documentos parlamentarios y la falta de iniciativas registradas a su nombre en la base oficial consultada.
Ocupa una secretaría en la Comisión de Hacienda y Crédito Público y recibe recursos públicos por más de 1.3 millones de pesos, pero cuando esa comisión se reúne para revisar asuntos financieros decisivos, su nombre aparece una y otra vez en la lista de ausentes. No es una falla aislada: es un patrón documentado por la Gaceta Parlamentaria.
La más reciente de sus ausencias se registró en la sesión de la Cámara de Diputados del pasado 13 de octubre de 2026 —dedicada al debate del Paquete Económico 2027 (como la Ley Federal de Derechos y la Ley del ISR)— el registro oficial y el desarrollo de la asistencia se caracterizaron por un fuerte contraste entre el pase de lista inicial, el abandono posterior del recinto lo que hizo que la sesión se prolongara hasta la madurgada.

Faltas repetidas en Hacienda
La evidencia pública es contundente. En la reanudación de la primera reunión ordinaria de la Comisión de Hacienda y Crédito Público del tercer año de la LXVI Legislatura, celebrada el 1 de octubre de 2026, Oseguera Kernion fue registrado formalmente como ausente.
No fue la única vez. La Gaceta también lo consigna ausente en la sesión de la Comisión de Hacienda y Crédito Público del 26 de marzo de 2026, junto con otros legisladores que tampoco acudieron.
El 4 de junio de 2026, durante una votación vinculada a la Subsecretaría de Hacienda y Crédito Público, el registro parlamentario lo marca nuevamente como ausente, mientras otros diputados emitieron su voto.
Y ya en noviembre de 2024, en la primera reunión ordinaria de la misma comisión —donde se trabajó el dictamen de la Ley de Ingresos de la Federación— Oseguera también figuró entre los ausentes.
Secretario que no aparece
El problema se agrava por su posición: Oseguera no es un integrante más; la Gaceta lo identifica como secretario de la Comisión de Hacienda y Crédito Público.
Eso implica una responsabilidad mayor. Un secretario de comisión no debería limitarse a firmar documentos: se espera que esté presente, participe en las deliberaciones, conozca los expedientes y contribuya a que los dictámenes avancen. En cambio, los registros muestran ausencias en reuniones y votaciones de la propia comisión.
Mudo en tribuna, invisible en iniciativas
La inactividad de Adrián Oseguera Kernion no se limita a sus ausencias en la Comisión de Hacienda y Crédito Público. En la base oficial de iniciativas de la LXVI Legislatura —actualizada al 7 de octubre de 2026— no aparece una sola iniciativa presentada por el diputado tamaulipeco, pese a que ya lleva más de dos años en el cargo.
Su nombre sí aparece en la Gaceta Parlamentaria, pero casi siempre de la misma forma: votando “a favor” en bloque con su grupo parlamentario o figurando entre los ausentes. En las sesiones de abril y junio de 2026, por ejemplo, aparece únicamente como votante a favor de iniciativas presentadas por otros legisladores; no como autor de ninguna propuesta propia.
Tampoco se le conoce una intervención relevante en tribuna. No hay discursos, posicionamientos ni puntos de acuerdo que expliquen su postura sobre los temas que afectan a Tamaulipas: agua, seguridad, empleo, infraestructura o presupuesto federal. La Gaceta registra su ausencia incluso en comisiones donde se discutían proyectos de reforma, como Seguridad Ciudadana, donde figura en la lista de ausentes.
La incongruencia es evidente
Mientras Tamaulipas necesita voz en la repartición del presupuesto federal, su diputado falta a Hacienda. Mientras los contribuyentes financian su salario, prestaciones y gastos de representación —más de 1.3 millones de pesos según lo documentado en DaisyHerrera.com—, no presenta iniciativas. Y mientras ocupa una secretaría que exige presencia y trabajo, los registros oficiales lo muestran ausente.
La audiencia lo dijo sin filtros:
“Quieren ser diputados y luego no asistir a trabajar en asuntos importantes para el buen funcionamiento del Gobierno de la República.”
“Es el diputado más improductivo de la Cámara y nos cuesta como si trabajara.”
Adrián Oseguera no puede seguir cobrando una curul de más de un millón de pesos, conservando una secretaría en Hacienda y desapareciendo cuando se discute el presupuesto. Si no asiste, no propone, no habla y no responde, entonces no representa: solo ocupa un lugar. Y un lugar que no trabaja no es una curul; es un gasto.



