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AIRES DE REFORMA

Una desigualdad sin fin y candidatos sin aterrizar

Francisco Noriega

Datos recientes del Fondo Monetario Internacional (FMI) revelan que el 1% de la población mundial posee el 35% de la riqueza, mientras que el 50% de la población más pobre solo posee el 8,5%.

En otras palabras, pocos viven con mucho y muchos viven con poco.

La eterna desigualdad entre los ciudadanos del planeta tierra, en Tamaulipas no es la excepción.

Sin duda, la desigualdad es el gran tema que alimenta los sistemas políticos y da pie a hombres y mujeres con propuestas de esperanza a los pueblos y naciones.

La verdad es que hasta el día de hoy no existe una receta o modelo económico que garantice la disminución de la desigualdad en las regiones.

Ni el capitalismo ni el comunismo con sus variables expresiones han solucionado el problema de la desigualdad.

Lo más que han logrado los múltiples intentos es disminuirla de manera marginal, siendo siempre la gran satisfacción el decir lo intentamos.

Sin duda el gobierno del Presiente Obrador es otro ejemplo de ello.

La 4T como un modelo hibrido con importante carga social en el corto plazo y con inversión pública que dará resultado en 20 años de la mano del puro capitalismo global.

Me refiero al gran proyecto del Corredor Interocéanico –Istmo de Tehuantepec (CIIT), que sin duda vendrá a ser el proyecto que le cambiará la cara al sureste de México, el proyecto que traerá prosperidad y la generación de riqueza a esa región olvidada del país.

Pero analicemos la importancia de esto. No solo son los programas sociales asignados al sureste de México en esta administración, programas que han dejado sin recursos a los estados del norte y sus municipios; a la par de esa inyección social al sur para calmar el hambre en el corto plazo, se desarrolla un proyecto que realmente generará riqueza a esa región.

Es una realidad que el CIIT generará riqueza, y disminuirá la desigualdad en la región y también será de manera marginal.

Porque la estadística se mantendrá sin mucha variación, pocos ganarán la gran riqueza generada y muchos compartirán un pequeño pedazo de ella.

Ante esta realidad, ¿qué le espera a Tamaulipas con el próximo gobernador?

El debate realizado por los candidatos a gobernador para Tamaulipas fue una gran oportunidad sin aprovechar, en la cual pudieron (pero no lo hicieron) no solo expresar su conocimiento de la realidad del estado, como el caso de Arturo Diez, pero también expresar su visión de Tamaulipas y la manera de alcanzarla.

En otras palabras, fue un debate carente de propuestas del tamaño que merece Tamaulipas por su importancia para México.

Entre los tres, el tema de salud tenía como “experto” al Dr Américo Villarreal, el tema de seguridad tenía como “experto” al Ing César Verástegui. Y en el tema de inversión y empleo, por su perfil empresarial, supondríamos que sería el Ing Arturo Diez.

Sin embargo nadie puso en la mesa una visión grande para el crecimiento económico del estado y para el desarrollo de sus ciudadanos y regiones. Demagogia e ideas sin sustento fue la pobre constante.

Quedó evidenciado que ningún candidato tiene una política económica definida que por fin venga a detonar el potencial de Tamaulipas y su gente.

Me pregunto, ¿qué candidato deja de lado la nota nacional acerca de la inflación sin precedente en 20 años en México, cuando uno de los temas del debate es inversión y empleo?

Dos días antes del debate una noticia nacional con injerencia directa en la inversión y el empleo, ¿y no se tiene la capacidad de reacción y ajuste a una información oportuna de gran calado para el país y para Tamaulipas?

El candidato de Morena corrió con suerte.

Quien lo hubiese hecho, se pudo haber posicionado como un candidato con una capacidad superior, de visión global y lo más cercano al tamaño que merece y necesita Tamaulipas.

Quien lo hubiera hecho, la señal mandada seria de alguien que entiende de economía, que entiende que Tamaulipas depende de una economía macro que es la de México y que del contexto nacional y global sabe cómo Tamaulipas puede tomar ventaja.

Para el debate del próximo 22 de mayo, tres son los ejes: mejor educación e infraestructura educativa, estado de derecho y política social para erradicar pobreza y desigualdad.

Sin duda duro debate le espera al candidato de Morena, pero igual no tiene de que preocuparse.

Mientras sus contrincantes no sepan emplear la objetividad tendremos un pobre debate más de acusaciones y desacreditaciones sin efecto alguno en la población indecisa, dejando el peso del resultado para el día de la elección.

Por respeto a los Tamaulipecos, espero que a ninguno se le ocurra decir que erradicará la pobreza y que tiene la fórmula mágica para la desigualdad.

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