Columnas

EN VISTO

Sembrar el miedo

Dora de la Cruz

Al calor de la contienda política, la estrategia del miedo ha sido un arma recurrente, pero ¿hasta qué punto puede resultar efectiva en los nuevos contextos sociales y políticos? En el caso de México, se tiene lecciones aprendidas y valiosas. Durante décadas, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) monopolizó el poder, alternando entre líderes que prometían cambio y otros cuya corrupción minaba la confianza ciudadana.

El hartazgo social y la búsqueda de alternativas llevaron al Partido Acción Nacional, sacar del poder al PRI de la Presidencia del país, con el triunfo de Vicente Fox a la cabeza, quien, sin embargo, no pudo escapar de las críticas y denuncias de corrupción que tanto reprochaba al PRI, superando la frase “pero el PRI robaba más “.

En este nuevo escenario, la estrategia del miedo ya no parece surtir el efecto deseado. La oposición, ahora desde el Partido Acción Nacional, intenta recurrir a viejas tácticas, sembrando temor y difundiendo noticias falsas a través de las redes sociales. Sin embargo, la ciudadanía, cada vez más informada y consciente, no se deja engañar tan fácilmente. Las promesas vacías y el juego sucio solo contribuyen a erosionar la credibilidad de quienes las promueven.

Un ejemplo reciente se vivió en Tamaulipas, donde el debate entre las y los candidatos a senadores reveló la persistencia de esta estrategia, Imelda San Miguel, candidata de la alianza Fuerza y Corazón por Tamaulipas, recurrió al manual de la guerra sucia, intentando infundir miedo en lugar de presentar propuestas concretas para abordar los problemas de la región. Sin embargo, la población no olvida el pasado y demanda soluciones reales, no amenazas vacías.

En este sentido, es fundamental comprender que la ciudadanía busca la esperanza, no el miedo. Propuestas electorales sólidas y factibles son la clave para ganarse su confianza y su voto. La mejora del desarrollo económico y social de Tamaulipas debe ser la prioridad, especialmente para aquellos en condiciones de vulnerabilidad que tanto necesitan el apoyo del gobierno.

El hartazgo social, ahora es al revés, el mismo que el Partido Acción Nacional, uso para sacar al PRI del poder en Tamaulipas, es el mismo, por el que la ciudadanía no quiere que vuelvan, y en su desesperación por conquistar el voto ciudadano, recurren difundir el miedo, el que ya no les funciona.

En conclusión, el miedo puede ser una estrategia tentadora en tiempos electorales, pero su eficacia es cada vez más limitada en un entorno donde la información fluye libremente y la ciudadanía exige transparencia y honestidad. La verdadera victoria no se encuentra en asustar al electorado, sino en ofrecer un futuro prometedor y lleno de oportunidades para todos.

Ante esta guerra sucia que emprenden desde el manual azul, para desacreditar al gobierno de la 4 transformación y a sus aliados, los y las candidatas prianistas, están lejos de recuperar la confianza de la ciudadanía tamaulipeca que cada vez es más exigente para elegir a sus gobernantes.

Artículos Relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

También puede ver
Close
Back to top button