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PRESENCIA

< La ley no prevé qué hacer con “Makito”

 

ANA LUISA GARCÍA G.

            El desorden que se ha generado en los últimos tiempos en las instituciones públicas, exhibe los vacíos que tienen nuestras leyes para resolver problemas nunca antes vistos. Los señores diputados de la actual Legislatura Tamaulipeca tienen que ponerse a “arrastrar el lápiz”, y generar acuerdos en temas políticos y de índole social, los primeros que son muy visibles, otros que están a la vuelta de la esquina.

            El caso de Reynosa donde no existe respuesta clara y precisa de lo que se debe hacer ante la prolongada ausencia del alcalde Carlos Peña Ortiz, es un ejemplo de los procedimientos no claros, ya que la ley no indica cómo actuar en un acontecimiento de esta naturaleza

            El Código Municipal para el Estado de Tamaulipas si bien establece límites de 10 días consecutivos de ausencia del Presidente municipal, o 15 días repartidos en un año, no dice a que es merecedor la primera autoridad municipal cuando exceda esa decena de días, sólo sugiere sanciones que fijará el propio Ayuntamiento, pero este tampoco tiene en su reglamento indicaciones para enfrentar un suceso de estas características.

            A nuestro ver, debe establecerse con precisión para todos los ayuntamientos a partir de la inasistencia de determinados días, cuando podrá el Cabildo proponer una terna para que el Congreso local elija al relevo, obviamente no puede ser el mismo tratamiento para municipios con más de 500 mil habitantes, que para aquellos con menos de 50 mil o 30 mil, o la condición urbana a la rural y otros aspectos dignos de tomarse en cuenta.

            Pero además, qué aplica, cuando el alcalde desaparece sin pedir licencia, ni mediar ningún comunicado oficial, o plantear en forma personal al Cabildo una licencia, en este caso ¿qué se puede hacer?.

            Hasta ahora lo establecido en el Código Municipal es que el propio alcalde, en el caso de que prevea que es necesario un relevo, él mismo propondrá una terna. Pero ¿y si no está el Jefe Edilicio? O no tiene el propósito de nombrar un interino, como es el actual caso, quién y en qué plazo procederá a destrabar esta situación.

            En este momento no saben cómo actuar frente al caso de Makito, pese a su larga ausencia no encuentran como “destronarlo”, o mejor dicho cómo instalar un nuevo alcalde con todas las de  la ley para que asuma con responsabilidad las muchas demandas que tiene ese importante municipio, el más poblado y de gran actividad económica y social, y que no debe seguir paralizado en su desarrollo, porque el interinato del alcalde Alfonso Peña está sostenido con alfileres.

            La realidad y desde el punto de vista que lo quieran examinar el caso de Carlos Peña, “Haiga sido como haiga sido”, el edil tenía condición de ciudadano con todos sus derechos cuando fue sometido a la voluntad popular; más de 100 mil reynosenses votaron por él; fue declarado triunfador en los comicios pasados, rindió su protesta de ley, y es a partir del 1o de octubre de 2021 alcalde de Reynosa, actualmente fantasma.

            Después de 40 días de ausencia en cualquier trabajo estaría despedido, salvo incapacidad acreditada debidamente en tiempo y forma. Pero insistimos, la actual 65 Legislatura Tamaulipeca debe de estarse abocando a dejar soluciones para el tratamiento de situaciones similares futuras, obviamente las reformas que surjan a partir de ahora no tendrán aplicación retroactiva pero la cuestión es crear respuestas tomando como ejemplo este episodio protagonizado por el heredero de Maki Ortiz.

            LA SIBERIA TAMAULIPECA Y LA LEGISLACIÓN DEL AGUA.- La escasez de agua es algo que afecta al mundo, no sólo a México. En otros países desde el principio del presente siglo se abocaron a legislar para cuidar los mantos acuíferos, para vigilar y sancionar a las instancias públicas encargadas de suministrar el fluido, para realizar las obras que se requieren, evitar su desperdicio (fugas) y construir las presas y otras obra para retener los recursos pluviales, construir plantas de tratamiento para el reaprovechamiento de los líquidos en el área industrial, esto en inversión privada.

            Pero tal parece que Tamaulipas está esperando que sea la Federación la que dicte las líneas a seguir y que sea la Cámara de Diputados la que trabaje el tema, para luego “bajarlo” a los estados. ¿Sabe usted cuándo va a ocurrir eso? Cuando ya estemos a dos dedos de agotar los depósitos en las presas, cuando tengamos que esperar el “goteo” en las llaves para llenar un recipiente.

            Estamos viendo en este momento que Nuevo León está comprando agua embotellada en expendios de Tamaulipas; este es un tema que debería estar ya regulado, y si no lo hacen desde ahora, vamos a tener serios problemas a futuro.

            Urge crear una cultura de ahorro del agua, pero en serio, con multas severas para quienes lavan autos, motocicletas y otros elementos a manguerazos. Hay que explicarle a todos, el por qué de la medida extrema, que no lo vean como una forma de recaudación sino de re-encauzamiento de hábitos en el caso del manejo del agua.

            La falta de agua tiene implicaciones en la salud y en la alimentación porque su escasez  va terminar con el importante sector agrícola, por algo los orientales están cultivando el nopal (de bajo consumo de líquido) y lo están cruzando con otras especies buscando plantíos alimenticios que no requieran de tanta agua. Se prevé que van a desaparecer especies vegetales y también animales por la falta de agua para beber.

            Cerramos el tema recordando la denominación de “Siberia Tamaulipeca”, para el IV Distrito (hoy V Distrito), ha caído en desuso esa nominación, pero la tierra ahí está, con sus carencias de lluvia y de vasos lacustres, y en esta área está Victoria.

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