
La falta de controles electrónicos impide conocer el número real de usuarios y genera pérdidas de hasta mil pesos diarios para concesionarios y permisionarios.
Ciudad Victoria, Tamaulipas.- Los concesionarios del transporte público en Tamaulipas enfrentan pérdidas económicas por la falta de mecanismos que permitan controlar y verificar el número real de pasajeros que utilizan cada ruta.
El subsecretario de Transporte, Armando Núñez Montelongo, explicó que la ausencia de barras de control y validadores electrónicos dificulta conocer con precisión cuántos usuarios suben a las unidades y cuánto dinero debe recaudarse diariamente.
De acuerdo con compulsas realizadas por personal de la dependencia, algunas rutas registran una diferencia de hasta 100 pasajeros diarios entre lo que reportan los concesionarios y el número de usuarios que realmente utilizan el servicio.
Núñez Montelongo señaló que en determinados casos los concesionarios aseguran transportar entre 250 y 300 pasajeros durante una jornada, pero las verificaciones realizadas desde las primeras vueltas hasta el cierre del servicio han detectado entre 400 y 450 usuarios.
La jornada de revisión contempla recorridos desde las cinco de la mañana hasta las nueve de la noche, con el propósito de obtener un registro más cercano al movimiento real de pasajeros.
“En ocasiones nos argumentan que mueven 250 o 300 pasajeros diarios, pero cuando subimos al personal de nosotros a la unidad, desde las cinco de la mañana hasta la última vuelta a las nueve de la noche, nos damos cuenta que mueven entre 400 y 450 usuarios del servicio”, explicó.
El funcionario atribuyó parte de la diferencia a que las unidades son rentadas a operadores y una parte de los ingresos obtenidos por el cobro del pasaje puede quedarse en manos de los choferes.
La pérdida estimada para los concesionarios oscila entre 800 y mil pesos diarios, situación que representa una fuga de ingresos y afecta directamente la operación del servicio.
Núñez Montelongo indicó que cuando un concesionario solicita un incremento a la tarifa, la dependencia realiza una compulsa para determinar si existe una diferencia entre el pasaje reportado y el que realmente moviliza la unidad.
Si la revisión confirma que existe fundamento para la petición, se autoriza el incremento tarifario correspondiente.
El subsecretario reconoció que esta pérdida de ingresos también representa un obstáculo para la modernización del transporte, ya que reduce la capacidad de los concesionarios para renovar sus unidades y dificulta la planeación de rutas con base en información precisa sobre la demanda.



